Los geólogos también estamos indignados

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Nº 39 PRIMER SEMESTRE – 2011 | Hemos visto con expectación el movimiento ciudadano que se confiesa y manifiesta indignado. Si repasamos la historia, indignados los ha habido siempre, pero en los momentos actuales se les oye más. Ahora, las redes sociales son potentes altavoces que congregan en poco tiempo a miles de ciudadanos descontentos con muchos aspectos sociales o políticos, y motivos para movilizarse, en ocasiones, ciertamente los hay. Vean si no la revolución del mundo árabe en el Mediterráneo.

Pues bien, los geólogos también estamos indignados. Realmente llevamos muchos años indignados y, al ritmo que van los cambios en España, nos queda todavía recorrido. Cuando uno cree que las autoridades e instituciones de gobierno ya han comprendido ¡por fin! quiénes somos los geólogos y a qué nos dedicamos, van éstas y nos sorprenden con decisiones que demuestran su ignorancia —la ignorancia no conoce fronteras, que decía un amigo mío— o, por qué no, su obstruccionismo a favor de otros. Todo ello en unos tiempos en que, según dicen los gobernantes, se pretende aumentar la libertad de competencia profesional. En España, eso no es así, ¡qué falacia! Se siguen privilegiando a ciertos colectivos o situaciones, en perjuicio de profesiones “jóvenes” que molestan. Sí, parece que, en ocasiones, los geólogos molestamos. La situación aquí es más patética si la comparamos con lo que ocurre con los geólogos en otros países. Pero, ¿por qué tenemos que explicar todos los días lo que hacemos y qué utilidad tiene? ¿Por qué tenemos que estar todo el día recurriendo a los tribunales que, dicho sea de paso, nos dan prácticamente siempre la razón? Como decía antes, la ignorancia es una de las causas de esta situación tan inconcebible en un país democrático y tan moderno (?). Pero no nos extrañe, con el poco caso que se hace a los contenidos geológicos en la enseñanza secundaria, el resultado final es ése: ciudadanos y gobernantes (que es lo peor) con una dosis de ignorancia elevada y con una falta de cultura geológica importante.

No crean que digo todo esto sin argumentos, porque argumentos hay muchos, y si no, vean y juzguen por ustedes mismos.

Ayuntamiento de Tres Cantos. Convoca a finales del año 2010 una plaza de técnico de Medio Ambiente y entre las titulaciones exigidas hay varias como, lógicamente, titulado en Medio Ambiente, pero no está la de geólogo. Ya saben, los geólogos no tenemos nada que ver con el medio ambiente. El ICOG recurre la convocatoria y escucha de un funcionario, por supuesto antes de la sentencia, que “los licenciados en Medio Ambiente y en Geología son los mismos” (sic). Qué hacemos, le pegamos, le echamos de su puesto por ignorante o acabamos en los tribunales. ¿Es normal tanto desatino? Pues eso, los geólogos fuimos a los tribunales y, como era de esperar, nos dieron la razón, en julio de 2011, diciendo que: “los geólogos poseen conocimientos, técnica y capacidad en materia medioambiental. Tal capacidad habilita a los geólogos para tomar parte en los procesos selectivos de técnicos de medio ambiente”. El juzgado señala que: “la exclusión de los geólogos supone una vulneración de los principios constitucionales de igualdad y de capacidad que deben regir en el acceso a la función pública”. Al final, el juzgado ha obligado al Ayuntamiento a dictar un nuevo Decreto que permita la participación de los licenciados en Ciencias Geológicas. Pero… ¿para una cosa tan elemental, que es de cultura general, hay que recurrir a los tribunales?

En esa línea, para una plaza similar convocada por el ayuntamiento de Guadalajara, previa presentación de un recurso administrativo por el ICOG, este ayuntamiento ha vuelto a convocar la plaza en el Boletín Oficial autonómico admitiendo que los geólogos pueden presentarse a una plaza de técnico de Medio Ambiente.

¿Quieren otro caso?, pues lean. En el párrafo tercero del preámbulo del borrador del Plan Estratégico del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, presentado en 2011, se incluía el concepto de geodiversidad dentro del de biodiversidad. Y todo, después de que el ICOG logró que se incluyera, con muchos esfuerzos, el concepto de geodiversidad en la ley del mismo título promulgada en 2007. A pesar de ello, dicen que la geodiversidad se puede considerar incluida en la biodiversidad. El Colegio, al que le pareció sorprendente tal decisión, alegó que ambos conceptos, aunque relacionados, tienen su propio significado, tanto desde el punto de vista técnico, como del estrictamente científico, no pudiéndose utilizar uno en sustitución del otro. Al final, con buen criterio, el Ministerio de Medio Ambiente rectificó y separó ambos conceptos. Fue una decisión muy acertada. y esperemos, perdurable.

Por último, todos recuerdan el grave terremoto de Lorca del pasado 11 de mayo y el debate que se desató con motivo de los graves daños ocasionados. Los geólogos nos posicionamos en el lado de la prevención diciendo, entre otras cosas, que era inaudito que no se tuviera un plan de ordenación territorial que previniera este tipo de riesgos. También salió a la luz la necesidad de revisar la Norma Sismorresistente, para cuya labor de redacción se ofreció generosamente el ICOG. Nuestras declaraciones bien intencionadas, sin herir a nadie, las recogieron repetidamente los medios de comunicación. ¡Madre mía, la que se lió! El Colegio de Arquitectos de Murcia, en unas jornadas sobre el terremoto que celebró a comienzos del mes de junio, manifestó que “¿dónde estaban los geólogos hace 20 o 30 años cuando se creó y modificó la normativa relacionada con la seguridad de los edificios en los terremotos? Si tenían tanta idea brillante por qué no la expusieron en su momento». En aquella época, claro que había un representante del IGME en la Comisión de la Norma Sismorresistente, era un ingeniero de minas. El problema no es que fuera ingeniero, sino que lleva fallecido siete años y su puesto en la Comisión no se ha renovado.

Pues eso, que los geólogos parece que molestamos y, por esa razón, estamos indignados.

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José Luis Barrera Morate
Licenciado en CC Geologicas (UCM). Especialidad Petrología ígnea. Profesor contratado durante 9 años por la Facultad de CC Geologicas para impartir clases prácticas de Petrología ígnea y metamórfica. Trabajó con el equipo del profesor Fuster en proyectos de investigación del CSIC en la vulcanologia de Canarias (en Fuerteventura), desde el año 1975 hasta 1981. Director Gerente de la compañía consultora de geología y medio ambiente GEOPRIN S.A. Durante su mandato se realizó el 80% de la cartografía del Plan Magna de las islas Canarias. Personalmente firmó 54 hojas a escala 1:50.000, por lo que el IGME le distinguió por ser el geólogo español que más hojas MAGNA (2ª serie) había firmado. En 1995-97, realizo un estudio del volcanismo de la provincia de Ciudad Real, para su protección medioambiental (JCCM). Fue el asesor vulcanológico del proyecto del Sondeo surgente de Granatula de Calatrava, realizado por EPTISA. Ha dado cursos de Riesgo volcánico en la Universidad de El Salvador Coautor de los capítulos sobre “La peligrosidad volcánica” y sobre “Medidas estructurales y no estructurales ante el riesgo volcánico” del libro Riesgos naturales. Una perspectiva global. Entre el 2006 y el 2014 realizó las guías geológicas de los cuatro Parques Nacionales canarios (Teide, Timanfaya, Taburiente y Garajonay). Ha sido vicepresidente del ICOG desde 1996 hasta 2014. Miembro de la Junta de Gobierno de la ONG Geólogos del Mundo. Vocal de la Sociedad Española de Historia de Las Ciencias y Técnicas (SEHCYT) y miembro del Comité editorial de su revista LLul . Consejero del Consejo Nacional de Bosques. Presidente de las Tertulias del Geoforo (ICOG) hasta el año 2015 y editor de las publicaciones del ICOG (desde 2003 a 2015 director de la revista Tierra & Tecnología).