Arte contemporáneo y geología. Una propuesta con ‘Sentido y sostenibilidad’

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Tierra y Tecnología nº 41 | Texto | Julia Seisdedos Santos, doctora en Ciencias Geológicas | Entre el 21 de julio y el 23 de septiembre, la Reserva de la Biosfera de Urdaibai será el escenario de la primera edición de Urdaibaiarte. Bajo el título “Sentido y sostenibilidad”, diez artistas contemporáneos desarrollarán obras de forma específica en diferentes emplazamientos de la Reserva. La geología constituirá el marco de referencia y la fuente de inspiración para muchos de ellos.

El arte contemporáneo

Hay quienes piensan que el arte ya no es lo que era, y (afortunadamente) tienen razón. La historia del arte ha transcurrido de manera imperceptible pero imparable, como los lentos movimientos de las placas tectónicas, pero su rumbo también se ha visto marcado por cambios súbitos y radicales, como la repentina caída de un meteorito o la erupción de un volcán.

El hombre siembre ha querido y necesitado expresarse de manera artística; sin embargo, el modo de hacerlo en nuestros días es muy diferente al de hace siglos.

Uno de los cambios más importantes se produjo con la aparición de la fotografía. Con ella surgió un nuevo modo de retratarse y de capturar el entorno; así, la tarea de los pintores tradicionales se vio irremediablemente desplazada.

La evolución de la historia del arte también ha estado marcada por las aportaciones transgresoras de muchos hombres que han hecho que el arte contemporáneo sea lo que es hoy. Este es el caso de Marcel Duchamp, quien será recordado por su famoso urinario de porcelana puesto del revés (Fuente, 1917); de René Magritte, cuyo comentario bajo una de sus obras “Ceci n’est pas une pipe” pasó a la historia (La traición de las imágenes, 1928-1929); o de Andy Warhol, quien hizo de las tradicionales Latas de Sopa Campbell (1962) cotizadas obras de arte.

A estos nombres les han seguido los de numerosos artistas que han demostrado que el arte contemporáneo es libre y no entiende de convenciones. En él priman el carácter intelectual y el impacto visual sobre los meros placeres visuales. También se caracteriza por el compromiso y la crítica social, aunque en ocasiones su contenido satírico y provocador lo sitúa en la frontera de lo incorrecto. El arte contemporáneo es complejo, y para entenderlo hemos de reflexionar e investigar, solo así podremos dar respuesta a nuestras preguntas. Estas particularidades del arte actual hacen que a veces sea visto con recelo, ridiculizado o despreciado. Sin embargo, lo que el arte contemporáneo ofrece al espectador es la posibilidad de ejercer un esfuerzo intelectual. Es una invitación a desencadenar un proceso de descubrimiento y entendimiento. Una oportunidad para conocer las verdaderas aportaciones de una obra, aunque para ello nos veamos obligados a ver las cosas desde otro punto de vista.

Geología y arte contemporáneo

Los temas que han inspirado y centrado la atención de los artistas siempre han sido diversos. Entre ellos, varios aspectos de las ciencias de la Tierra en general, y la geología en particular, han sido objeto de numerosos trabajos que hoy consideramos obras de arte. En los libros de geología es frecuente encontrar imágenes con el modelo sobre el interior de la Tierra propuesto por Athanasius Kircher (Mundus subterraneus, 1664), la evolución o procesos eruptivos del Vesubio de William Hamilton (Campi

Flegrei, Osservazioni sui vulcani delle due Sicilie, 1776 y 1779) o los cortes geológicos que permitieron a James Hutton mostrar sus teorías (Theory of the Earth, 1788 y 1795).

tyt41ar02Como se mencionó en el apartado anterior, los cánones estéticos han cambiado y esto también se ha reflejado en las obras de arte contemporáneo, en las que la geología, o determinados aspectos o materiales geológicos, juegan un papel importante.

Algunos artistas de renombre, cuyas tendencias marcaron el devenir del arte contemporáneo, hicieron que la geología formara parte de sus obras. Este es el caso de Joseph Beuys quien realizó una instalación colocando grandes columnas de basalto en un museo, todas ellas con un pequeño agujero cónico en un extremo con arcilla y fieltro en su interior (The End of the Twentieth Century, 1983). Las rocas evocaban huesos o cadáveres, alineados al azar produciendo una sensación de que el mundo está fuera de control (esto trae a la mente las experiencias de Beuys en la Segunda Guerra Mundial, en la que sirvió como piloto y muchos de sus familiares fueron asesinados). Sin embargo, la arcilla simboliza el potencial de crecimiento y sugiere la posibilidad de una nueva vida emergente al final de un siglo oscuro…

Este es tan solo un ejemplo. También podríamos mencionar varias obras de importantes artistas en activo como Ulrich Rückriem (Düsseldorf, 1938), James Turrell (Los Ángeles, 1943), Allan McCollum (Los Ángeles, 1944), Hamish Fulton (Londres, 1946), Andy Goldsworthy (Cheshise, Inglaterra, 1956), Nien Schwarz (Holanda, 1962), Olafur Eliasson (Copenhague, 1967), Keith Edmier (Chicago, 1967) o Ilana Halperin (Glasgow, 1973). Bastará con teclear estos nombres en Internet para conocer las variadas propuestas y enfoques de estos artistas, y dejarnos sorprender por sus planteamientos.

Por otra parte, hay que destacar la tendencia del Land Art, en la que la propia naturaleza constituye el marco y proporciona los materiales necesarios para la obra de arte. Los trabajos de Robert Smithson (1938-1973), Richard Long (Bristol, 1945) o Michael Heizer (1944) son algunos de los más representativos de este movimiento. (Este tema fue objeto de un artículo publicado en el número 39 de esta revista por T. Raquejo, por lo que aquí no se profundiza en el mismo).

Una propuesta artística y geológica

A finales del pasado mes de julio se inauguró, en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, Bizkaia (figura 1), el proyecto artístico “Sentido y sostenibilidad”, enmarcado en el programa “2012 Euskadi, Año de las Culturas por la Paz y La Libertad”, coincidiendo con la conmemoración del 75 aniversario del bombardeo de Guernica Este proyecto, comisariado por Alberto Sánchez Balmisa, “tratará de ir más allá del arte político tradicional para, en su lugar, proponer una serie de producciones estéticas de naturaleza crítica (sentido) que inviten a participar de otra idea de la realidad y el mundo que no obedezca a las tradicionalmente operadas desde el capital (sostenibilidad)». Con estas premisas, diez artistas contemporáneos han creado proyectos concebidos específicamente para la Reserva de Urdaibai. En estos trabajos se estimula las potencialidades éticas para crear una serie de experiencias, centradas en unas coordenadas espaciales concretas, plenamente integradas en la trama del lugar. Las intervenciones artísticas se encuentran diseminadas por toda la Reserva, invitando a reflexionar sobre diversos aspectos del entorno a través de la mirada de los artistas Liam Gillick (Aylesbury, Reino Unido, 1964), Gunilla Klingberg (Estocolmo, Suecia, 1966), Rafael Lozano-Hemmer (México DF, México, 1967), Renata Lucas (Ribeirão Preto, Brasil, 1971), Haegue Yang (Seúl, Corea del Sur, 1971), Lara Almárcegui (Zaragoza, 1972), Maider López (Donostia, 1975), Oscar Tuazon (Tacoma, Estados Unidos, 1975), Pieter Vermeersch (Genk, Bélgica, 1975) y Carlos Irijalba (Pamplona, 1979).

La alianza entre arte, naturaleza, pensamiento, territorio y ciudadanía articula este proyecto, pero la geología también es protagonista.

La Reserva de la Biosfera de Urdaibai es un lugar de gran interés natural. En este área se encuentra la desembocadura del río Oka y su impresionante estuario (1 km de anchura máxima), también conocido como estuario de Mundaka o Guernica (figura 2). La formación del valle de Oka se debe a intrusiones diapíricas de edad triásica producidas a favor de una fractura de dirección norte-sur. Los materiales triásicos (arcillas y ofitas) afloran en el centro del valle, flanqueados a ambos lados por una secuencia de materiales posteriores (jurásicos, cretácicos y terciarios). Entre ellos, tras la retirada de los hielos de la última glaciación, se formaría el estuario de Guernica.

Las calizas orgánicas (pertenecientes al Complejo Urgoniano, Cretácico inferior) son características de la zona. En ellas se encuentran las canteras de Andrabide, Patrimonio Histórico de Vizcaya, explotadas desde la época romana hasta finales del siglo XX. De ellas se extraía el famoso mármol rojo de Ereño o rojo Bilbao, una caliza roja arrecifal recristalizada de extraordinaria belleza, formada por abundantes restos de corales, moluscos, etc., con una singular tonalidad roja debida a la impregnación de óxido de hierro (figura 3). La fama del mármol rojo de Ereño se extendió mundialmente, y esta roca llegó incluso a Italia o Norteamérica.

Desde el punto de vista geológico, la Reserva de Urdaibai presenta muchos otros aspectos de interés: la presencia de lavas volcánicas del Cretácico superior, entre las que también se distinguen pillow lavas; las formaciones tipo flysch (“hojaldres”) de areniscas, arcillas y turbiditas, coincidentes con el límite Cretácico-Terciario; o las morfologías kársticas cuaternarias (cuevas, simas, dolinas, etc.), son tan solo algunos ejemplos.

Los artistas participantes en el proyecto “Sentido y sostenibilidad”, familiarizados con el contexto natural, social y cultural de la comarca, han creado obras específicas que se exponen en la reserva entre el 21 de julio y el 23 de septiembre. El contexto geológico de la zona es cómplice y partícipe de este proyecto; varias de las obras contemplan aspectos geológicos. Sin embargo, no es el objetivo de este artículo desvelar el contenido de las mismas, sino hacerles una propuesta para que este verano realicen una escapada con el propósito de abrir su mente al arte contemporáneo y disfrutar de un entorno único.

Agradecimientos

La redacción de este artículo ha sido posible gracias a numerosas conversaciones sobre arte con Alberto Sánchez Balmisa, comisario de la exposición, redactor-jefe de EXIT Express y director de FLUOR.