Reflexiones (que no desean ser distópicas) en el Día Mundial de la Acción frente al Calentamiento terrestre
LEANDRO SEQUEIROS, Presidente de ASINJA (Asociación Interdisciplinar José de Acosta)
Hace unos años, los científicos dedicados a la investigación atómica, construyeron lo que se llama el Reloj del Juicio Final. Este reloj es una herramienta simbólica creada por científicos para visualizar la probabilidad de que la humanidad desaparezca. Según sus cálculos, el fin del mundo se sitúa este año a 85 segundos de la medianoche, el punto más cercano que ha estado nunca de marcar la hora final en sus 79 años de historia.
El reloj simbólico, gestionado por el Boletín de la Junta de Ciencia y Seguridad de Científicos Atómicos, se acercó este martes cuatro segundos más a una catástrofe en comparación con el año anterior, cuando marcó 89 segundos para el ocaso de la humanidad.
Y escribimos este texto el día 28 de enero, el Día Mundial de la Acción de la Sociedad civil frente al Calentamiento Terrestre, también llamado Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO2.

Este día fue designado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de crear conciencia y sensibilizar a los habitantes de nuestro planeta sobre el cambio climático y los impactos ambientales que esta ocasiona.
No pretendo ser distópico (agorero, ave de malas noticias) ni catastrofista, y, menos aún conspiranoico. Pero en este día, en el que se nos invita a reflexionar sobre nuestra responsabilidad para mejorar las heridas del planeta Tierra, conviene una reflexión serena.
La metáfora de los científicos sobre que las manecillas del reloj se pararon en esta hora crítica a raíz de la amenaza nuclear (en un momento en que los arsenales nucleares aumentan y los tratados de no proliferación no se están renovando), el cambio climático y la creciente agresividad que ejercen las potencias globales, debe despertar conciencias adormecidas.
La comunidad científica coincide en afirmar que muy diversos factores naturales y humanos están condicionando el calentamiento global del planeta Tierra. -y este calentamiento tiene tremendas consecuencias para el futuro de la evolución geobiológica de vida y el futuro.
Está en peligro, no solo de la calidad de vida humana, sino de la misma continuidad de los que nos hacemos llamar seres inteligentes. De nosotros (como humanidad) depende corregir las amenazar contra la integridad de la casa común, el planeta Tierra.
En el Día Mundial de la Acción frente al Calentamiento Terrestre
La ONU invita a la sociedad humana cada el 28 de enero a sensibilizarse y a actuar cuando se celebra el Día Mundial de la Acción frente al Calentamiento Terrestre, también llamado Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO2. Este día fue designado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de crear conciencia socialmente participativa en los habitantes de nuestra casa común, el planeta Tierra. Se no urge a sanar sobre el planeta herido por el cambio climático y por los impactos ambientales que esta ocasiona.
La emisión de gases de efecto invernadero tales como el dióxido de carbono, metano, óxidos nitrosos y clorofluorocarbonos provoca lo que se denomina «calentamiento global», un fenómeno que está haciendo que el clima varié aceleradamente, de forma anómala, a tal grado que afecta ya la vida planetaria. Al buscar la causa de esta aceleración existe una relación directa entre el calentamiento global o cambio climático y el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), provocado principalmente por el hombre.
Los impactos ya se están notando con el aumento en la temperatura promedio de la superficie de la Tierra, causando la desglaciación, aumento en las enfermedades respiratorias y cardiovasculares, muerte de flora y fauna, etc.
Esto parece grave, si se tiene en cuenta que la vida en el planeta depende de que los niveles de dióxido de carbono no disminuyan ni aumenten en demasía. Sin la presencia de CO2 y otros gases que permiten que el calor quede atrapado cerca de la superficie de la Tierra, la temperatura media atmosférica bajaría a 6ºC. Por otro lado, si aumenta la cantidad de CO2, el agua de los océanos entrará en ebullición.
Unidos para revertir el calentamiento terrestre
Para revertir el daño medioambiental es fundamental contar con empresas de reconocido prestigio, con una cultura de valores y con un potencial económico para invertir; porque si bien la sociedad hace sus mejores esfuerzos preventivos, son las compañías las que cuentan con el apoyo tecnológico y económico para lograr grandes resultados en esta inexorable lucha.
Al detectar el problema del cambio climático mundial, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) crearon el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) en 1988. Se trata de un grupo abierto a todos los Miembros de las Naciones Unidas y de la OMM.
Una de las principales actividades del IPCC es hacer una evaluación periódica de los conocimientos sobre el cambio climático. El IPCC elabora, asimismo, Informes Especiales y Documentos Técnicos sobre temas en los que se consideran necesarios la información y el asesoramiento científicos e independientes, y respalda la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMCC) mediante su labor sobre las metodologías relativas a los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero.
A comienzos del año 2013, Rajendra Pachauri, Presidente del IPCC había alertado sobre una inequívoca tendencia hacia un acelerado calentamiento mundial. En setiembre de 2013, ante delegados de 110 países, indicó en Estocolmo, Suecia, que las pruebas científicas del cambio climático se han reforzado cada año, dejando poca incertidumbre, salvo sobre sus graves consecuencias.
La primera parte del Quinto Informe de Evaluación del IPCC, conocido también como AR5 (Fifth Assessment Report), publicado a finales de septiembre de 2013, detalla las bases científicas del cambio climático y reafirma la responsabilidad del ser humano así como la intensificación de ciertos fenómenos extremos.
El informe de aproximadamente 2500 páginas de extensión, que ha contado con la contribución de más de 259 expertos de 39 países, subraya también la intensificación de algunos fenómenos extremos, con importantes repercusiones en los países andinos. Además, en el futuro las capas de hielo serán más delgadas en todo el mundo.
Un informe científico claro y contundente
La información publicada es clara y contundente. El nivel del mar sube más rápido de lo que se pensaba hasta ahora por el calentamiento global, y existe una probabilidad de al menos un 95% de que el problema ha sido provocado por el ser humano. El clima se volverá más extremo en varias partes del mundo, las regiones más húmedas del mundo tendrán en el futuro más precipitaciones, mientras que las zonas más áridas deberán adaptarse a períodos más prolongados e intensos de sequía.
Volvemos al inicio: la presidenta del Boletín de Científicos Atómicos, Alexandra Bell, puso el foco en la decadencia de la cooperación internacional y en las decisiones de la Administración del presidente, Donald Trump, como factores decisivos para esta aproximación.
«Trump está desmantelando activamente medio siglo de esfuerzos de control de armas para mantener la estabilidad entre las dos naciones con mayor arsenal nuclear del mundo (EE.UU. y Rusia) y ha estado atacando las herramientas y tecnologías que pueden ayudarnos a gestionar el cambio climático», declaró Bell.
«Hemos visto un fracaso flagrante del liderazgo y un giro hacia el neoimperialismo», añadió la presidenta.
Un mundo que se hace cada vez más peligroso
Por su parte, el presidente del Comité de seguridad y ciencia del Boletín, Daniel Holz, dijo que los principales países se han vuelto más «agresivos, hostiles y nacionalistas» en el último año.
«La historia ha demostrado que cuando los gobiernos dejan de rendir cuentas ante sus propios ciudadanos, sobrevienen el conflicto y la miseria; esta tendencia global hace que el mundo sea más peligroso para todos», alertó Holz en la presentación del reloj.
La periodista filipina y Premio Nobel de la Paz en 2021, María Ressa, se centró en la crisis que sufre el periodismo actual e hizo un llamado a la acción para revertir la situación global.
«Necesitamos plataformas tecnológicas rediseñadas en torno a los derechos humanos, no a las métricas de interacción; necesitamos que el periodismo se financie como infraestructura crítica», declaró.
También conocido como el «Reloj del Apocalipsis» («Doomsday Clock», en inglés), el mecanismo es un símbolo dirigido por un grupo de científicos, entre ellos 13 premios Nobel, creado en 1947, que pone el foco en los riesgos que afronta el mundo y que pretende indicar lo cerca que está el fin de la humanidad.
Desde 2007, el reloj ha incluido en sus valoraciones el deterioro del planeta debido al calentamiento global y la crisis climática.
La llamada a la conciencia de la humanidad es acuciante. Ojalá podamos despertar del sueño de un fingido bienestar basado en el consumo inmediato de banalidades y evasiones.







