{"id":852,"date":"2013-08-22T11:19:21","date_gmt":"2013-08-22T11:19:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/?p=852"},"modified":"2016-09-06T12:55:06","modified_gmt":"2016-09-06T12:55:06","slug":"de-wolframio-a-tungsteno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/index.php\/2013\/08\/de-wolframio-a-tungsteno\/","title":{"rendered":"De wolframio a tungsteno | Reflexiones en el 230 aniversario de su aislamiento  por Juan Jos\u00e9 y Fausto Delhuyar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tierra y Tecnolog\u00eda n\u00ba 43 |\u00a0Texto | In\u00e9s Pell\u00f3n Gonz\u00e1lez, doctora en Ciencias Qu\u00edmicas. Universidad del Pa\u00eds Vasco (UPV\/EHU). Miembro de la SEHCYT |\u00a0Figuras | In\u00e9s Pell\u00f3n Gonz\u00e1lez<\/strong> |\u00a0<em>Existe un elemento qu\u00edmico de n\u00famero at\u00f3mico 74 y masa at\u00f3mica 183,85 que tiene una estructura c\u00fabica centrada en el cuerpo y se adorna con brillo met\u00e1lico gris plateado. Extremadamente duro, sus puntos de fusi\u00f3n y de ebullici\u00f3n son los m\u00e1s altos de todos los metales conocidos, su presi\u00f3n de vapor es muy baja y su densidad muy alta. Hoy en d\u00eda, su nombre oficial es tungsteno, a pesar de que se representa con la letra W en honor al nombre que le dieron quienes lo pudieron aislar en estado puro por primera vez en el verano de 1783, los hermanos Juan Jos\u00e9 y Fausto Delhuyar. En este art\u00edculo veremos cu\u00e1l fue el origen de esta discrepancia con el nombre que le otorgaron estos dos riojanos universales.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-854 alignleft\" alt=\"TyT43Wolf01\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf01.jpg\" width=\"415\" height=\"367\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf01.jpg 415w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf01-300x265.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 415px) 100vw, 415px\" \/><\/a>Es un hecho universalmente aceptado que la Europa del siglo XVIII contempl\u00f3 un desarrollo espectacular de las ciencias experimentales, sobre todo de la qu\u00edmica. En esta disciplina se perfeccionaron los m\u00e9todos de s\u00edntesis de numerosas sustancias, se increment\u00f3 el n\u00famero de reactivos con los que trabajar en los laboratorios y se simplific\u00f3 la manipulaci\u00f3n de una gran cantidad de gases, lo que permiti\u00f3 su identificaci\u00f3n. Sin embargo, el desarrollo de estos conocimientos no tuvo lugar de forma homog\u00e9nea en todos los lugares, sino que vari\u00f3 considerablemente seg\u00fan las circunstancias de los distintos pa\u00edses europeos. Por ejemplo, en Espa\u00f1a, el inter\u00e9s de la alta sociedad vascongada por el cultivo de estas ramas del conocimiento a finales del siglo XVIII tuvo su m\u00e1ximo exponente en la figura de Xavier M\u00aa de Munibe e Idi\u00e1quez (figura 1), octavo conde de Pe\u00f1aflorida, quien junto con otros Caballeros Procuradores propuso a las Juntas Generales de Guip\u00fazcoa celebradas en julio de 1763 la creaci\u00f3n de una \u201cSociedad Econ\u00f3mica, o Academia de Agricultura, Ciencias y Artes \u00fatiles; y Comercio, adaptado a las circunstancias, y Econom\u00eda particular de la M.N. y M.L. provincia de Guip\u00fazcoa\u201d. Esta Sociedad fue constituida a imagen de las Academias que exist\u00edan en Europa por aquel entonces y naci\u00f3 formalmente en una reuni\u00f3n celebrada en la Casa-solar de Insausti, residencia de Pe\u00f1aflorida, el 24 de diciembre de 1764. Cuando la Sociedad qued\u00f3 bajo la protecci\u00f3n del rey se denomin\u00f3 Real Sociedad Bascongada de los Amigos del Pa\u00eds (RSBAP) y como fue la primera de esta clase fundada en Espa\u00f1a, result\u00f3 imitada muy pronto al crearse en Madrid una entidad parecida en 1775 y otra en Barcelona en 1776. El inter\u00e9s que despert\u00f3 entre sus contempor\u00e1neos queda patente con el incremento que experiment\u00f3 el n\u00famero de socios inscritos en ella: de los 41 registrados en el primer cat\u00e1logo publicado, a los 1.272 de 1784. El conde fue el director perpetuo de la RSBAP mientras vivi\u00f3 y estuvo ayudado en todo momento por su amigo y pariente Joaqu\u00edn de Egu\u00eda y Aguirre (1733-1803), tercer marqu\u00e9s de Narros, que fue el secretario perpetuo y tercer director de la Bascongada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-855 alignright\" alt=\"TyT43Wolf02\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf02.jpg\" width=\"199\" height=\"197\" \/><\/a>Seg\u00fan sus Estatutos de 1765, el objeto de esta Sociedad era \u201ccultivar la inclinaci\u00f3n y el gusto de la Naci\u00f3n Bascongada hacia las Ciencias, Bellas Letras y Artes, corregir y pulir sus costumbres y estrechar m\u00e1s la uni\u00f3n entre los vascos\u201d, de acuerdo con los ideales ilustrados que caracterizaron a la Europa del siglo XVIII. El emblema que la representar\u00eda qued\u00f3 definido por los Estatutos de 1765 (p. 27) (figura 2): \u201cLa divisa y el sello de la Sociedad ser\u00e1 un escudo con tres manos unidas en s\u00edmbolo de amistad y uni\u00f3n de las tres provincias y enlazadas con una cinta, en cuya parte pendiente hacia el centro se leer\u00e1\u00a0este mote bascongado: Irurac Bat, que quiere decir las tres hacen una\u201d. Su dise\u00f1o se encarg\u00f3 al artista Manuel Salvador Carmona, quien realiz\u00f3 el grabado que se puede apreciar en la figura 3.<\/p>\n<p><strong>El inter\u00e9s de la Bascongada por la ciencia y la t\u00e9cnica: una misi\u00f3n de espionaje que llev\u00f3 al aislamiento de un metal hasta entonces desconocido<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Sociedad Bascongada de los Amigos del Pa\u00eds impuls\u00f3 los estudios cient\u00edficos y t\u00e9cnicos desde su fundaci\u00f3n en 1764, como muestran los numerosos trabajos de esta \u00edndole auspiciados por ella (figura 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para facilitar el ingente trabajo que hab\u00eda que realizar, los Estatutos de 1774 por los que se reg\u00eda la RSBAP (figura 5) crearon cuatro comisiones, denominadas Comisi\u00f3n Primera o \u201cde Agricultura y Econom\u00eda R\u00fastica\u201d, Comisi\u00f3n Segunda o \u201cde Ciencias y Artes \u00datiles\u201d, Comisi\u00f3n Tercera o \u201cde Industria y Comercio\u201d y Comisi\u00f3n Cuarta o \u201cde Historia, Pol\u00edtica y Buenas Letras\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-856 alignleft\" alt=\"TyT43Wolf04\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf04.jpg\" width=\"413\" height=\"345\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf04.jpg 413w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf04-300x250.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 413px) 100vw, 413px\" \/><\/a>Estas comisiones se encargaban de los aspectos innovadores y de investigaci\u00f3n de cada una de sus secciones, mientras que para todo lo relacionado con los temas docentes, despu\u00e9s de varios proyectos que no se llevaron a cabo, la RSBAP fund\u00f3 una Escuela Patri\u00f3tica Provisional, cuya ceremonia de inauguraci\u00f3n se celebr\u00f3 el 4 de noviembre de 1776, festividad de San Carlos y onom\u00e1stica del rey Carlos III (1716-1788). Esta Escuela se denomin\u00f3 Real Seminario Patri\u00f3tico Bascongado a partir del 17 de febrero de 1777, cuando el monarca decidi\u00f3 otorgar al centro una importante subvenci\u00f3n econ\u00f3mica. Las ense\u00f1anzas se establecieron en un espl\u00e9ndido inmueble situado en la villa guipuzcoana de Bergara que pertenec\u00eda a los jesuitas, y que fue donado a la Sociedad cuando la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas fue expulsada de Espa\u00f1a en 1767 (figura 6). El centro docente mantuvo su denominaci\u00f3n de \u201cSeminario\u201d, si bien en esta \u00e9poca no se cursaban en \u00e9l estudios religiosos sino la educaci\u00f3n necesaria para continuar otras carreras superiores, como Medicina, Derecho, C\u00e1nones, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solucionado el problema del local en el que impartir las clases, el monarca otorg\u00f3 su permiso para fundar en \u00e9l dos c\u00e1tedras cient\u00edficas el 15 de septiembre de 1777: una de \u201cQu\u00edmica\u201d y otra de \u201cMineralog\u00eda y Metalurgia\u201d, a cambio de que la RSBAP suministrase \u201chombres h\u00e1biles\u201d que trabajasen para la Corona como esp\u00edas (AGS, Marina, 718). Hay que tener cuidado y no confundir esta fecha (1777) con la de la cesi\u00f3n de la direcci\u00f3n de las dos c\u00e1tedras a los directores del Seminario por parte del ministro de Marina (El Pardo, 26 de marzo de 1778. ATHA, Prestamero. Com. 3\u00aa, caja 14, n\u00ba 3), como ha ocurrido con algunas publicaciones recientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-857 alignright\" alt=\"TyT43Wolf03\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf03.jpg\" width=\"203\" height=\"238\" \/><\/a>Se considera que este tipo de disciplinas fueron pioneras en Espa\u00f1a porque, aunque la \u201cEscuela de Minas\u201d de Almad\u00e9n se cre\u00f3 unos meses antes por Real Orden de 14 de julio de 1777, su plan de estudios no contemplaba dichas asignaturas. Pero el establecimiento de las dos c\u00e1tedras anteriormente citadas fue un asunto mucho m\u00e1s complejo de lo que pudiera parecer a primera vista, porque estuvo asociado a dicha misi\u00f3n de espionaje cient\u00edfico-militar que cont\u00f3 con la ayuda de los socios de la Bascongada y que tuvo como broche de oro el aislamiento del wolframio en Bergara por Juan Jos\u00e9 y Fausto de Elhuyar en 1783 [Delhuyar, s.a. [1784]: 46-88]. Sin embargo, la deslumbrante luz de este \u00e9xito cient\u00edfico no tiene que cegarnos para comprobar que los resultados conseguidos en la villa guipuzcoana fueron muchos otros y tambi\u00e9n de gran importancia: el logro de malear el platino por primera vez a partir de sus menas, primero por Fran\u00e7ois Chabaneau (1754-1842) y despu\u00e9s por Anders Nicolaus Thunborg (1747-1795); la activaci\u00f3n de t\u00e9cnicas innovadoras en siderurgia y metalurgia para promover la industria del pa\u00eds; los distintos trabajos metal\u00fargicos efectuados por Fausto Delhuyar, como el informe in\u00e9dito sobre las minas de cobre de Aralar; los an\u00e1lisis de aguas realizados en distintas fuentes y manantiales por Louis Proust entre otras muchas investigaciones de \u00edndole qu\u00edmica; la potenciaci\u00f3n de las nuevas pr\u00e1cticas de agricultura y ganader\u00eda; el elevado nivel de los estudios matem\u00e1ticos impartidos por los diferentes profesores de esta materia; la activaci\u00f3n de los estudios de n\u00e1utica a trav\u00e9s de la entrega de distintos premios, o la investigaci\u00f3n m\u00e9dica de todo tipo entre la que destac\u00f3 la campa\u00f1a de inoculaci\u00f3n de la viruela, sin olvidar las innovaciones docentes que se aplicaron en las aulas y laboratorios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf05.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-858\" alt=\"TyT43Wolf05\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf05.jpg\" width=\"417\" height=\"341\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf05.jpg 417w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf05-300x245.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 417px) 100vw, 417px\" \/><\/a>Por lo que respecta a la misi\u00f3n de espionaje, en aqu\u00e9lla \u00e9poca los mejores ca\u00f1ones del mundo para los buques de guerra se fabricaban en una empresa metal\u00fargica denominada Carron Company. Fundada en 1759 a orillas del r\u00edo Carron en\u00a0las tierras altas de Escocia, estuvo a la cabeza de la Revoluci\u00f3n Industrial brit\u00e1nica y lleg\u00f3 a su cenit gracias a una nueva pieza de artiller\u00eda para la Armada denominada carronada que se exportaba a varios pa\u00edses, entre otros a Espa\u00f1a. Pero lleg\u00f3 un momento en el que las relaciones entre Espa\u00f1a e Inglaterra pasaron por serias dificultades, por lo que comprar a los brit\u00e1nicos los ca\u00f1ones para los buques de guerra espa\u00f1oles no era una buena idea. Declarado el conflicto b\u00e9lico entre ambos reinos, Pedro Gonz\u00e1lez de Castej\u00f3n, a la saz\u00f3n ministro de Marina, encarg\u00f3 en 1777 al prestigioso marino bilba\u00edno Jos\u00e9 Domingo de Mazarredo (figura 7) que encontrase \u201cdos hombres h\u00e1biles\u201d para que se introdujeran en Carron como esp\u00edas y descubrieran cu\u00e1l era el secreto por el que eran los mejores ca\u00f1ones del mundo. Mazarredo recurri\u00f3 a Pe\u00f1aflorida para localizarlos y \u00e9ste propuso a Juan Jos\u00e9 Delhuyar como el \u201cesp\u00eda cient\u00edfico\u201d que recorrer\u00eda los mejores centros docentes y t\u00e9cnicos de Europa para adquirir los conocimientos necesarios antes de viajar a Escocia, donde le estar\u00eda esperando un segundo esp\u00eda o \u201csujeto pr\u00e1ctico\u201d, quien ten\u00eda como misi\u00f3n viajar directamente a Inglaterra para facilitar la entrada de Juan Jos\u00e9 en la f\u00e1brica (figura 8). Este arriesgado valiente en tiempos de guerra fue el navarro Ignacio de Montalbo, de quien, como buen esp\u00eda, no se conoce retrato alguno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf06.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-859 alignleft\" alt=\"TyT43Wolf06\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf06.jpg\" width=\"206\" height=\"407\" \/><\/a>Una vez organizada la misi\u00f3n de espionaje por la RSBAP y creadas las dos c\u00e1tedras, quedaba la dif\u00edcil tarea de encontrar profesores para ellas en una \u00e9poca en la que escaseaban los qu\u00edmicos y mineralogistas. Despu\u00e9s de numerosas vicisitudes, fue elegido como profesor de Qu\u00edmica el franc\u00e9s Louis Joseph Proust (figura 9), y como docente de \u201cMineralog\u00eda y Metalurgia\u201d Fausto Delhuyar, hermano de Juan Jos\u00e9, quien renunci\u00f3 a continuar sus estudios de Medicina en Par\u00eds para formarse como mineralogista en Europa antes de iniciar su andadura como profesor en Bergara (figura 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambos hermanos iniciaron juntos un viaje por Europa en 1777, cada uno con una misi\u00f3n diferente, pero ambos con el objetivo de ampliar su formaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica. A partir de Estrasburgo (Francia) atravesaron Alsacia y llegaron a Manheim (Alemania), entendi\u00e9ndose en franc\u00e9s mientras aprend\u00edan alem\u00e1n. Pasaron por Fr\u00e1ncfort y llegaron a Dresde en julio de 1778, desde donde se trasladaron a Freiberg (figura 11) y se matricularon como alumnos en la prestigiosa Academia de Miner\u00eda, donde recibieron ense\u00f1anzas de \u201cGeometr\u00eda subterr\u00e1nea, Matem\u00e1ticas, F\u00edsica, Dibujo, Qu\u00edmica con aplicaci\u00f3n a la metalurgia, y Docimasia o Arte de ensayar metales\u201d. Posteriormente, se trasladaron a Viena, de donde salieron con destino a Presburg el 18 de abril de 1781, con el objetivo de recorrer los establecimientos mineros m\u00e1s importantes de la zona: Schemnitz, Kremnitz, Neusohl, Herrengrund\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto se iba completando el laboratorio asociado a la c\u00e1tedra de qu\u00edmica en la cercana \u201cCasa Zabala\u201d \u2014extramuros del Seminario\u2014 donde tambi\u00e9n vivieron los profesores de esta disciplina (figura 12). Louis Proust inici\u00f3 la docencia el 20 de mayo de 1779 en el que se\u00a0consideraba que era un \u201cperfecto laboratorio\u201d, siendo \u00e9sta la fecha inaugural de la primera clase de qu\u00edmica entendida como una ciencia oficialmente establecida que se imparti\u00f3 en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf07.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-860 alignright\" alt=\"TyT43Wolf07\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf07.jpg\" width=\"204\" height=\"256\" \/><\/a>Previamente, Fran\u00e7ois Chabaneau hab\u00eda comenzado en la villa guipuzcoana las clases de F\u00edsica el 4 de noviembre de 1778, donde consigui\u00f3 hacer maleable el platino. Asimismo, se fue completando una magn\u00edfica colecci\u00f3n de minerales que form\u00f3 el denominado \u201cGabinete Mineral\u00f3gico\u201d, en el que estudiaban los alumnos del Seminario y que tambi\u00e9n utilizaron los profesores para sus investigaciones.<\/p>\n<p>En octubre de 1781, Fausto fue requerido por la Bascongada para que regresase a Bergara; all\u00ed inici\u00f3 sus clases el 5 de noviembre de ese mismo a\u00f1o y realiz\u00f3 diferentes trabajos de \u00edndole metal\u00fargica, como un informe sobre las minas de cobre que se encontraban en la localidad de Am\u00e9zketa, en la sierra de Aralar (figura 13). De este informe s\u00f3lo se conserva el borrador, pero es un perfecto testigo de su completa y profunda formaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras Fausto se trasladaba a Bergara, Juan Jos\u00e9 iniciaba en solitario un viaje a Suecia, a donde lleg\u00f3 en diciembre de 1781. All\u00ed asisti\u00f3 a las clases del profesor de la Universidad de Uppsala Torbern Olof Bergman (figura 14), prestigioso especialista en el an\u00e1lisis qu\u00edmico cualitativo y cuantitativo de minerales, tanto por la denominada \u201cv\u00eda seca\u201d (fundi\u00e9ndolos con un soplete) como por la \u201cv\u00eda h\u00fameda\u201d (en disoluci\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf08.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-861\" alt=\"TyT43Wolf08\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf08.jpg\" width=\"566\" height=\"325\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf08.jpg 629w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf08-300x172.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 566px) 100vw, 566px\" \/><\/a>Bergman estaba interesado en una curiosa sustancia que ya era conocida desde hac\u00eda dos siglos, cuando el qu\u00edmico y mineralogista alem\u00e1n Georgius Agr\u00edcola (1494-1555) hab\u00eda indicado la existencia de un mineral que los germanos llamaban lupi spuma (= espuma o baba de lobo; en alem\u00e1n wolf rahm) que es lo que hoy conocemos como wolframita [(Fe,Mn)WO4] (figura 15). Se le otorg\u00f3 esta denominaci\u00f3n porque en las extracciones mineras alemanas aparec\u00eda siempre en las menas de esta\u00f1o, de forma que al fundir el mineral junto con esta sustancia, el metal desa\u00adparec\u00eda como si \u00e9sta se lo hubiera comido, tal como hac\u00eda el lobo con las ovejas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf09.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-862 alignleft\" alt=\"TyT43Wolf09\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf09.jpg\" width=\"201\" height=\"534\" \/><\/a>Johann Gottlieb Lehmann (1719-1767) y Peter Woulfe (1727-1803\/5) realizaron en 1761 y en 1779 varios experimentos con la wolframita intentando descubrir su composici\u00f3n. Con sus pruebas obtuvieron una sustancia desconocida de color amarillo que les sugiri\u00f3 que pudiera contener un constituyente nuevo, pero nadie fue capaz de aislarlo en estado puro a pesar de los numerosos intentos que se realizaron. Hoy sabemos que esa misteriosa \u201cmateria amarilla\u201d era el \u00f3xido de wolframio (VI) [WO3].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1781, Carl Wilhelm Scheele (1742-1786) analiz\u00f3 un mineral blancuzco denominado tungsten (llamado m\u00e1s tarde scheelita, [CaWO4], figura 16) y demostr\u00f3 que era una sal de calcio de un nuevo \u00e1cido, al que denomin\u00f3 \u201c\u00e1cido t\u00fangstico\u201d. Bergman se hizo eco del descubrimiento y realiz\u00f3 con el mineral varias pruebas que le llevaron a sospechar que en \u00e9l se encontraba presente un nuevo metal que ning\u00fan cient\u00edfico hab\u00eda conseguido aislar por el momento. Pronto reconoci\u00f3 que el \u201c\u00e1cido t\u00fangstico\u201d era una combinaci\u00f3n de un elemento desconocido hasta entonces que denomin\u00f3 \u201cLapis ponderosus\u201d (\u201cpiedra pesada\u201d), o como se dec\u00eda en sueco,\u00a0\u201ctungsten\u201d. La diosa fortuna favoreci\u00f3 a Juan Jos\u00e9 y le situ\u00f3 en el lugar y en el momento adecuados para asistir a los experimentos del gran cient\u00edfico sueco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al finalizar el curso con Bergman, Juan Jos\u00e9 visit\u00f3 a Scheele en K\u00f6ping (Suecia), donde tuvo conocimiento de sus intentos frustrados de obtener la sustancia que generaba la \u201cmateria amarilla\u201d, y a continuaci\u00f3n viaj\u00f3 a Noruega, Dinamarca y Par\u00eds para continuar con su aprendizaje. El 19 de marzo de 1783 falleci\u00f3 el ministro de Marina y tambi\u00e9n, ese mismo a\u00f1o, finalizaba la guerra contra Inglaterra, por lo que la misi\u00f3n de espionaje qued\u00f3 cancelada. Juan Jos\u00e9 Delhuyar e Ignacio de Montalbo tuvieron que regresar a pesar de que ambos hab\u00edan cumplido con \u00e9xito la primera parte de sus misiones: Ignacio se hab\u00eda introducido en Carron y Juan Jos\u00e9 hab\u00eda adquirido una magn\u00edfica formaci\u00f3n cient\u00edfica. Este \u00faltimo se reuni\u00f3 con Fausto en Bergara, a finales de mayo o principios de junio de 1783, y le comunic\u00f3 las noticias que hab\u00eda adquirido en Suecia sobre el \u201c\u00e1cido met\u00e1lico\u201d obtenido por Scheele a partir del \u201ctungsten\u201d, junto con la creencia de Bergman de que conten\u00eda un nuevo metal. Ambos hermanos trabajaron con una muestra de mineral \u201cwolfram\u201d proveniente de las minas de esta\u00f1o de Zinualde (en la frontera entre Sajonia y Bohemia) y consiguieron lo que nadie hab\u00eda logrado hasta el momento: aislarlo. Presentaron su trabajo en las Juntas Generales de la RSBAP celebradas en Vitoria el 28 de septiembre de 1783 y lo publicaron en la revista de la Sociedad (Extractos, s.a. [1784]: 46-88, figuras 17 y 18) en forma de 13 cap\u00edtulos divididos en varios apartados, en los que describieron magistralmente los diferentes ensayos a los que sometieron a la wolframita hasta llegar a obtener el metal puro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf10.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-863\" alt=\"TyT43Wolf10\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf10.jpg\" width=\"414\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf10.jpg 414w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf10-300x178.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 414px) 100vw, 414px\" \/><\/a>Ambos hermanos aplicaron la metodolog\u00eda aprendida por Juan Jos\u00e9 en Uppsala que, entre otras cosas, consist\u00eda en realizar diversas reacciones por v\u00eda seca y por v\u00eda h\u00fameda. Tuvieron que repetir el proceso varias veces, porque en el primer intento abrieron demasiado r\u00e1pido el crisol por lo que el wolframio caliente, en contacto con el ox\u00edgeno del aire, se oxid\u00f3 generando de nuevo \u201cmateria amarilla\u201d, es decir, \u00f3xido de wolframio (VI). En la tabla 1 se muestra el procedimiento general que hay que seguir para obtener wolframio puro, junto con los m\u00e9todos que utilizaron Scheele, Bergman y los hermanos Delhuyar para intentar su aislamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-864\" alt=\"TyT43Wolf11\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf11.jpg\" width=\"562\" height=\"308\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf11.jpg 624w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf11-300x164.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 562px) 100vw, 562px\" \/><\/a>El crisol que utilizaron en su experimento proven\u00eda de Zamora, lugar en el que se fabricaban los materiales de arcilla refractaria m\u00e1s cotizados, tal y como recogen numerosas publicaciones de esta \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noticia de su descubrimiento fue recibida en la Academia de Ciencias de Toulouse el 4 de marzo de 1784, donde lo denominaron \u201cvolfram\u201d de una manera que no dejaba ninguna duda sobre el nombre que deber\u00eda darse al nuevo metal:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf12.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-865\" alt=\"TyT43Wolf12\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf12.jpg\" width=\"502\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf12.jpg 628w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf12-300x181.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 502px) 100vw, 502px\" \/><\/a>\u201c<em>Daremos a este nuevo metal el nombre de volfram, tom\u00e1ndolo del de la materia de la cual lo hemos sacado, y miraremos \u00e9sta como una mina en que este metal est\u00e1 combinado con el hierro y la alabandina [manganeso], como queda probado. Este nombre le corresponde mejor que el de tungusto o tungsteno que pudi\u00e9ramos darle en atenci\u00f3n a haber sido la tungstene o piedra pesada la primaria materia de [la] que se ha sacado su cal por ser el volfram un mineral que se conoc\u00eda mucho antes que la piedra pesada, a lo\u00a0menos m\u00e1s generalmente entre los mineralogistas, y que el t\u00e9rmino volfram est\u00e1 ya recibido en todos los idiomas de Europa, a\u00fan en el mismo sueco<\/em>.\u201d<\/p>\n<p><strong>Repercusi\u00f3n mundial del descubrimiento: como un reguero de p\u00f3lvora<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf13.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-866 alignright\" alt=\"TyT43Wolf13\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf13.jpg\" width=\"198\" height=\"361\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf13.jpg 198w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf13-164x300.jpg 164w\" sizes=\"auto, (max-width: 198px) 100vw, 198px\" \/><\/a>Una vez terminada la guerra, Juan Jos\u00e9 fue nombrado director general de Minas de Nueva Granada, y se embarc\u00f3 hacia su nuevo destino en julio de 1784. Fausto escribi\u00f3 a Bergman el 15 de enero y el 17 de junio de 1784, mientras que Juan Jos\u00e9 lo hizo desde Cartagena de Indias el 3 de noviembre de 1784 para discutir con \u00e9l varios asuntos cient\u00edficos, entre los que se encontraba el nombre que deber\u00eda darse al nuevo metal. El aislamiento del wolframio se public\u00f3 en las principales revistas cient\u00edficas europeas de Gran Breta\u00f1a, Alemania, Suecia, Italia y Francia, donde incluso apareci\u00f3 en la Enciclopedia Met\u00f3dica. Seg\u00fan sus nacionalidades, unas personas lo denominaban tungsten y otras volfram o w\u00f3lfram.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta confusa situaci\u00f3n se gener\u00f3 por una serie de acontecimientos concatenados que se iniciaron cuando, debido al desarrollo de \u201clas ciencias y las artes\u201d que se produjo en esta \u00e9poca, aument\u00f3 la demanda de los lectores por un tipo de prensa que mostrara el estado de los nuevos descubrimientos. El importante \u00e9xito editorial en Inglaterra de la Cyclopaedia (1728) de Ephraim Chambers y del Diccionario de Tr\u00e9voux (1704-1771) compuesto por los jesuitas, origin\u00f3 que el librero franc\u00e9s Andr\u00e9 Le Breton, editor y especialista en la traducci\u00f3n de obras inglesas, obtuviera en 1745 la licencia para efectuar una transcripci\u00f3n al franc\u00e9s de la Cyclopaedia de Chambers. Despu\u00e9s de muchas vicisitudes, Le Breton encarg\u00f3 en 1747 a Diderot y a D\u2019Alembert la direcci\u00f3n de la que ser\u00eda conocida como Encyclop\u00e9die (figura 19), monumental obra que intent\u00f3 sintetizar los principales conocimientos de la \u00e9poca y se convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo del proyecto de la Ilustraci\u00f3n, en un arma pol\u00edtica y en el objeto de numerosos enfrentamientos entre los editores, los redactores y los representantes de los poderes secular y eclesi\u00e1stico. De todos modos, y a pesar de todas las pol\u00e9micas que suscit\u00f3 y de haber sido prohibida por la Inquisici\u00f3n, ayud\u00f3 a propagar las novedades producidas en ciencia y tecnolog\u00eda de manera muy eficaz (figura 20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf14.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-867\" alt=\"TyT43Wolf14\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf14.jpg\" width=\"520\" height=\"743\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf14.jpg 520w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf14-209x300.jpg 209w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como el trabajo de los hermanos Delhuyar fue posterior a la edici\u00f3n de la Encyclop\u00e9die (1751-1772) no fue reflejado en ella, pero s\u00ed fue recogido en una publicaci\u00f3n posterior del mismo estilo titulada Encyclop\u00e9die m\u00e9thodique, concretamente en la entrada \u201cAcide Tungstique\u201d (Tomo 1\u00ba, 1786: 330-339). Estas p\u00e1ginas citan a los dos \u201cMM. d\u2019Elhuyar\u201d en un extenso art\u00edculo y explican que el nombre que otorgaron ambos hermanos al nuevo metal es el de \u201cvolfran ou w\u00f3lfram\u201d, a pesar de que, como el propio autor expresa, \u201cen estos \u00faltimos tiempos se denomina tungst\u00e8ne\u201d, afirmaci\u00f3n cuyo sentido queda aclarado en las p\u00e1ginas siguientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf15.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-868\" alt=\"TyT43Wolf15\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf15.jpg\" width=\"561\" height=\"440\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf15.jpg 692w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf15-300x235.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 561px) 100vw, 561px\" \/><\/a>Las tablas 2 y 3 muestran que el trabajo de los hermanos Delhuyar tuvo un eco importante en diferentes publicaciones de la \u00e9poca, a partir de la lectura de su memoria sobre la naturaleza del wolframio ante la Academia de Ciencias de Toulouse el 24 de marzo de 1784.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf16.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-869\" alt=\"TyT43Wolf16\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf16.jpg\" width=\"460\" height=\"421\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf16.jpg 460w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf16-300x274.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a>El mismo a\u00f1o de su publicaci\u00f3n, en el tomo segundo de las Memorias de la Academia de Toulouse (1784), tambi\u00e9n reflej\u00f3 su hallazgo una revista cient\u00edfica sueca, aunque solamente indica que fue realizado por \u201cHerr D\u2019Elhuyar fr\u00e5n Spanien\u201d sin especificar si se refiere a Juan Jos\u00e9 o a Fausto (figura 21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf17.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-870 alignleft\" alt=\"TyT43Wolf17\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf17.jpg\" width=\"221\" height=\"444\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf17.jpg 221w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf17-149x300.jpg 149w\" sizes=\"auto, (max-width: 221px) 100vw, 221px\" \/><\/a>El a\u00f1o siguiente (1785) fue todav\u00eda m\u00e1s prol\u00edfico en noticias sobre el aislamiento porque fue citado hasta en siete publicaciones extranjeras: una en sueco, dos en franc\u00e9s y cuatro en ingl\u00e9s. La popularidad que adquiri\u00f3 en la lengua inglesa se debi\u00f3 a la traducci\u00f3n de su trabajo que realiz\u00f3 Charles Cullen, que fue precedida por el art\u00edculo de Carl Wilhelm Scheele \u201cAnalysis of the Tungsten, or Heavy Stone\u201d y por una memoria de Torbern O. Bergman titulada \u201cSupplement to the Memoir uppon Tungstene\u201d. Es decir, que la memoria de los Delhuyar iba arropada por el aval de dos reconocidos investigadores de su \u00e9poca, hecho que revela la enorme importancia que \u00e9stos le otorgaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de Cullen fue ampliamente citado a partir de ese momento y contribuy\u00f3 a la difusi\u00f3n del trabajo de los Delhuyar en otros pa\u00edses y al menos en otros seis idiomas: ingl\u00e9s, franc\u00e9s, alem\u00e1n, sueco, italiano y lat\u00edn, porque desde 1785 hasta 1791 se han localizado 37 publicaciones extranjeras que se hicieron eco del aislamiento, de las cuales 20 son en ingl\u00e9s, 8 en franc\u00e9s, 5 en alem\u00e1n, 2 en italiano y una en lat\u00edn. Como dir\u00edamos hoy en d\u00eda, se puede considerar que el \u00edndice de impacto de su trabajo fue realmente elevado, porque no tenemos que olvidar que nos encontramos en el siglo XVIII.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por desgracia, el nombre que los Delhuyar otorgaron al nuevo metal lleg\u00f3 en un momento en el que la nomenclatura de las sustancias qu\u00edmicas era un aut\u00e9ntico galimat\u00edas. Desde tiempo inmemorial se hab\u00edan empleado criterios muy dispares para nombrar a las sustancias; hab\u00eda nombres que se refer\u00edan a sus propiedades f\u00edsicas como el color (magnesia alba [carbonato de manganeso]), la consistencia (mantequilla de esta\u00f1o [cloruro de esta\u00f1o]), o la forma cristalina (nitro c\u00fabico [nitrato pot\u00e1sico]). Tambi\u00e9n hab\u00eda sustantivos que evocaban los sentidos del gusto y del olfato (az\u00facar de plomo [acetato de plomo]; aire azufroso apestoso [sulfuro de hidr\u00f3geno]), otros que estaban relacionados con los astros celestes (saturno [plomo]) o con nombres de lugares (vitriolo de Chipre [sulfato de cobre]), con sus propiedades medicinales (sal diur\u00e9tica [acetato de potasio]) o con sus m\u00e9todos de preparaci\u00f3n (mercurio dulce sublimado [cloruro de mercurio]). Incluso estaban los que alud\u00edan a nombres de personas, generalmente sus descubridores (polvo de Algaroth [oxicloruro de antimonio]). Adem\u00e1s, junto con estas denominaciones que ten\u00edan una cierta l\u00f3gica, exist\u00eda un grupo de nombres ex\u00f3ticos que estaban rodeados de misterio (flores filos\u00f3ficas de vitriolo [\u00e1cido b\u00f3rico]), lo cual contribu\u00eda a incrementar la confusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf18.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-871 alignright\" alt=\"TyT43Wolf18\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf18.jpg\" width=\"412\" height=\"355\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf18.jpg 458w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf18-300x258.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 412px) 100vw, 412px\" \/><\/a>Como se puede imaginar, estos sustantivos eran muy poco exactos por su ambig\u00fcedad y el desconcierto se increment\u00f3 con el descubrimiento de nuevas sustancias y con la profundizaci\u00f3n en su estudio. Lleg\u00f3 un momento en el que el caos aument\u00f3 de forma exponencial porque se utilizaba un mismo nombre para designar a sustancias diferentes, e incluso varias sustancias totalmente dispares se denominaban con el mismo sustantivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para intentar remediar esta situaci\u00f3n, el Real Colegio de M\u00e9dicos de Londres nombr\u00f3 un comit\u00e9 que reformara la nomenclatura qu\u00edmica, el cual elabor\u00f3 un informe que se public\u00f3 en 1742. Pero las modificaciones parciales que propon\u00eda no solucionaron el conflicto, por lo que estaba claro que la nomenclatura necesitaba una revisi\u00f3n profunda que otorgara nombres sistem\u00e1ticos para los nuevos elementos y compuestos. A lo largo del siglo XVIII se produjeron varios intentos de establecer un m\u00e9todo completo y sistem\u00e1tico para la nomenclatura qu\u00edmica, entre los que destacaron las propuestas de Macquer en su Diccionario de Qu\u00edmica (1766), de Jean-Baptiste Bucquet en la Introducci\u00f3n al estudio de los cuerpos naturales (1771), o de Antoine Brongniart en la Tabla anal\u00edtica de las combinaciones y las descomposiciones de diferentes sustancias (1778).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso Bergman, influenciado por la reforma de Linneo en bot\u00e1nica, indicaba en 1779 que \u201cla qu\u00edmica, como las dem\u00e1s ciencias, ha estado plagada de nombres impropios\u201d, e intent\u00f3 homogeneizarlos en varios textos de mineralog\u00eda que public\u00f3 entre 1782 y 1784. Trabaj\u00f3 junto con Guyton para aclarar este galimat\u00edas, pero su fallecimiento en julio de 1784 le impidi\u00f3 finalizar esta tarea y dej\u00f3 el testigo de su trabajo a su compatriota, quien, desalentado, lleg\u00f3 a afirmar que la qu\u00edmica se encontraba \u201cbajo el peso de palabras in\u00fatiles\u201d. Guyton, como muchos de sus\u00a0coet\u00e1neos, opinaba que \u201cel estado de perfecci\u00f3n del lenguaje de una ciencia refleja el estado de perfecci\u00f3n de la ciencia misma\u201d y que esta dificultad era la que no permit\u00eda comunicarse a los qu\u00edmicos con facilidad entre s\u00ed para avanzar en el conocimiento. Guyton propuso varios intentos de reforma que no prosperaron porque estaban sustentados por una suposici\u00f3n equivocada: la teor\u00eda del flogisto. Fue necesario que la genialidad de Lavoisier la desbancara con pruebas experimentales contundentes y la sustituyera por la teor\u00eda del ox\u00edgeno, para que Berthollet, Guyton y Fourcroy se convencieran de la inexistencia de dicho principio y se plantearan la necesidad urgente de confeccionar un nuevo lenguaje que se acoplase a la nueva teor\u00eda. Reunidos junto con Lavoisier para realizar dicha tarea en Par\u00eds durante ocho meses, el esfuerzo de los cuatro genios cristaliz\u00f3 en el libro titulado M\u00e9thode de nomenclature chimique que se public\u00f3 en el verano de 1787 (figura 22), cuando Guyton ten\u00eda cincuenta a\u00f1os, Lavoisier cuarenta y cuatro, Berthollet treinta y nueve, y Fourcroy, treinta y dos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este libro, los cuatro franceses sistematizaron las denominaciones de las sustancias y ordenaron alfab\u00e9ticamente tanto los elementos como los compuestos, que era en los que se pod\u00eda apreciar claramente las enormes ventajas de la nueva nomenclatura binomial. Seg\u00fan ella, las combinaciones de dos elementos se nombraban citando en primer lugar el t\u00e9rmino que hac\u00eda referencia a su clase o g\u00e9nero (por ejemplo, \u201c\u00f3xido\u201d), y en segundo lugar, la denominaci\u00f3n del elemento espec\u00edfico (\u201cde cobre\u201d). Para los compuestos de tres elementos como los \u00e1cidos, se idearon las terminaciones \u201cico\u201d y \u201coso\u201d que se refer\u00edan a los que conten\u00edan m\u00e1s proporci\u00f3n o menos del no metal que los originaba (por ejemplo, \u00e1cidos sulf\u00farico y sulfuroso). Las sales sustituir\u00edan las terminaciones \u201cico\u201d y \u201coso\u201d del \u00e1cido que las originaba por \u201cato\u201d e \u201cito\u201d; por ejemplo, el \u201caz\u00facar de saturno\u201d se denominar\u00eda \u201cacetato de plomo\u201d quedando as\u00ed clara su procedencia a partir del \u00e1cido ac\u00e9tico y del metal plomo. Podemos observar que, con ligeras modificaciones, esta nomenclatura es la que ha perdurado hasta el siglo XXI, porque gracias al magn\u00edfico trabajo de estos cuatro cient\u00edficos, la qu\u00edmica pudo disponer de un lenguaje sistem\u00e1tico, concreto y universal, que adem\u00e1s facilitaba la denominaci\u00f3n de cualquier sustancia simple o compuesta que se pudiera descubrir en un futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este sistema era fant\u00e1stico, y a pesar de que hubo varias voces cr\u00edticas que se alzaron en su contra, fueron numerosos los qu\u00edmicos que se asociaron con Lavoisier y sus colegas por todo el territorio franc\u00e9s, por lo que a partir de 1788 esta doctrina se denomin\u00f3 \u201cteor\u00eda de los qu\u00edmicos franceses\u201d, \u201cqu\u00edmica nueva\u201d, \u201cmoderna\u201d, o simplemente, \u201cantiflogista\u201d, quedando as\u00ed definida por la nacionalidad de sus partidarios adem\u00e1s de por su car\u00e1cter innovador. Pero el objetivo de Lavoisier era acometer una revoluci\u00f3n pedag\u00f3gica adem\u00e1s de la \u201crevoluci\u00f3n en qu\u00edmica y f\u00edsica\u201d, en la que la elaboraci\u00f3n del M\u00e9todo de nomenclatura fue un primer paso que se vio coronado por la publicaci\u00f3n de su libro Tratado elemental de qu\u00edmica (Lavoisier, 1789), \u201cpresentado de acuerdo a un orden nuevo, y seg\u00fan los descubrimientos modernos\u201d. Esta obra mostraba de forma \u00edntegra y sencilla las bases de su nueva qu\u00edmica y estaba dirigida a \u201clos principiantes\u201d y no a los eruditos, contrariamente a lo que sol\u00eda ser habitual en sus trabajos. Durante los a\u00f1os 1780-81, Lavoisier redact\u00f3 un primer borrador de esta obra, si bien la edici\u00f3n final no se complet\u00f3 hasta 1789, por lo que era un proyecto antiguo, del que su autor afirmaba que \u201cser\u00e1 la obra de mi vida\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El M\u00e9thode de 1787 se difundi\u00f3 con gran rapidez gracias a las siete ediciones francesas y a las numerosas traducciones al ingl\u00e9s, alem\u00e1n, espa\u00f1ol e italiano. El Trait\u00e9 de 1789 fue todav\u00eda m\u00e1s conocido porque se realizaron nueve ediciones en franc\u00e9s, cinco en ingl\u00e9s, tres alemanas, dos holandesas, tres italianas, una espa\u00f1ola, tres norteamericanas y una mexicana, todas publicadas antes de 1805. Adem\u00e1s, diferentes secciones del M\u00e9thode fueron reproducidas en numerosas publicaciones cient\u00edficas como diccionarios, enciclopedias, revistas o libros de texto, por lo que la revoluci\u00f3n qu\u00edmica de Lavoisier se produjo r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desgraciadamente, Francia atravesaba momentos muy dif\u00edciles porque la cosecha de 1788 hab\u00eda sido desastrosa y la monarqu\u00eda no supo gestionar una situaci\u00f3n que se volvi\u00f3 insostenible. La burgues\u00eda, el bajo clero y una fracci\u00f3n liberal de la nobleza se opusieron al rey y al grupo social formado por nobles, parlamentarios, obispos y superiores de las abad\u00edas, y cuando Luis XVI reuni\u00f3 a sus tropas en Versalles, las masas populares parisienses creyeron que lo que se fraguaba era un complot tramado por el rey y los privilegiados para impedir cualquier reforma, por lo que se sublevaron y tomaron La Bastilla, s\u00edmbolo del absolutismo, el 14 de julio de 1789. Comenz\u00f3 la denominada \u201cRevoluci\u00f3n Fancesa\u201d y a pesar de que el Lavoisier pol\u00edtico sucumbi\u00f3 a ella, la revoluci\u00f3n cient\u00edfica que \u00e9l encabezaba perdur\u00f3. A partir de su ejecuci\u00f3n el 8 de mayo de 1794, su figura y su obra fueron enaltecidas de tal manera que, sobre todo a lo largo del siglo XIX, se convirti\u00f3 en un \u00eddolo que fue empleado para ensalzar a toda la qu\u00edmica, en general, y a la qu\u00edmica francesa, en particular. Se le realizaron numerosos homenajes y se publicaron tantos trabajos elogiosos sobre su persona y su obra que se lleg\u00f3 a crear un mito, as\u00ed como en cierta medida a distorsionar su aut\u00e9ntica imagen. Dicho todo ello sin desprestigiar sus importantes contribuciones al desarrollo de la qu\u00edmica que son de indiscutible valor: adem\u00e1s de conseguir desbancar a la teor\u00eda del flogisto, normaliz\u00f3 el lenguaje qu\u00edmico, reflexion\u00f3 sobre el sistema de ense\u00f1anza de esta ciencia, utiliz\u00f3 costosos montajes de laboratorio para apoyar sus teor\u00edas con pruebas experimentales indiscutibles y abri\u00f3 numerosas l\u00edneas de investigaci\u00f3n que pudieron aprovechar otros cient\u00edficos, como el estudio de las sales realizado en Alemania por Wenzel y Richter, o la qu\u00edmica newtoniana de las afinidades que realiz\u00f3 Berthollet. Pero Lavoisier no estuvo solo en esta gesta, porque contaba con el poderoso apoyo de la Academia de Ciencias, con el de varios de sus colegas cient\u00edficos y, por supuesto, con su esposa Marie-Anne. Lavoisier supo utilizar todos estos recursos para desarrollar a lo largo de su vida una amplia gama de actividades que muestran c\u00f3mo la ciencia es una tarea humana que est\u00e1 unida indisolublemente con numerosos valores culturales, sociales e individuales, y no es s\u00f3lo una fr\u00eda aglomeraci\u00f3n de conocimientos que sirven para intervenir t\u00e9cnicamente en el universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-872 alignleft\" alt=\"TyT43Wolf19\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf19.jpg\" width=\"456\" height=\"353\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf19.jpg 456w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf19-300x232.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 456px) 100vw, 456px\" \/><\/a>Lamentablemente para los hermanos Delhuyar, el marco de referencia espacio-temporal que acogi\u00f3 el nombre que asignaron al nuevo elemento estuvo unido al de Lavoisier y sus colegas, quienes lo recogieron en el M\u00e9thode de 1787 y en el Trait\u00e9 de 1789 como tungsteno. En la figura 23 se pueden apreciar los cambios que proponen y donde reconocen el m\u00e9rito de los hermanos Delhuyar:<\/p>\n<p>\u201cNom ancien: Acide du Wolfram, de MM. Delhuyar &#8211; Nom Nouveau: Acide tunstique.\u201d<\/p>\n<p>\u201cNom ancien: Wolfram, de MM. D\u2019Elhuyar &#8211; Nom Nouveau: Tunsten.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n qu\u00edmica de Lavoisier marc\u00f3 cu\u00e1l era el tren de la modernidad que deb\u00edan tomar los qu\u00edmicos de finales del siglo XVIII si no quer\u00edan quedarse desfasados en sus conocimientos, que llev\u00f3 a que el sustantivo wolframio fuera sustituido progresivamente por el de tungsteno en los textos de qu\u00edmica. Incluso en la traducci\u00f3n espa\u00f1ola de Pedro Guti\u00e9rrez Bueno se elimin\u00f3 la correspondencia \u201cNombres antiguos-Nombres nuevos\u201d que el texto original de Lavoisier ten\u00eda, desapareciendo con ella la referencia a los hermanos Delhuyar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las investigaciones sobre el wolframio\/tungsteno continuaron a lo largo del siglo XIX, en el que qu\u00edmicos tan importantes como Johns Jacob Berzelius (1779-1848) obtuvo wolframio puro mediante una reducci\u00f3n con hidr\u00f3geno, en 1820. Este m\u00e9todo \u2014que se contin\u00faa empleando hoy en d\u00eda\u2014 abri\u00f3 las posibilidades de uso de este metal, de forma que la necesidad constante de nuevos materiales para alimentar las guerras del siglo XIX hizo que los aceristas austr\u00edacos e ingleses empezaran a investigar las propiedades del wolframio como elemento de aleaci\u00f3n para endurecer los materiales b\u00e9licos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo del siglo XX, el wolframio y el molibdeno se convirtieron en dos de los metales m\u00e1s deseados por los pa\u00edses contendientes en las guerras mundiales, que los empleaban para endurecer la punta de sus misiles con las que atravesar los blindajes enemigos, as\u00ed como para reforzar los blindajes y que los misiles contrarios no los perforasen. Cuando sus reservas de wolframio se agotaron, y dado que no pose\u00edan minas de ese metal en su territorio, los alemanes utilizaron todos los medios a su alcance para conseguirlo y dirigieron su mirada hacia Portugal y Espa\u00f1a, los \u00fanicos pa\u00edses europeos que ten\u00edan menas de wolframio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las principales minas del deseado mineral en Espa\u00f1a se encontraban en Extremadura [en algunas localidades de Badajoz y en Tornavacas y Acebo (C\u00e1ceres)], Le\u00f3n (Bierzo Occidental), Salamanca (Barruecopardo) y Galicia. Su explotaci\u00f3n comenz\u00f3 durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), cuando se empleaba para los filamentos de las bombillas y para endurecer el acero. Sobre todo por esta \u00faltima utilidad, el wolframio se estaba convirtiendo en un mineral de car\u00e1cter estrat\u00e9gico que los militares ingleses y alemanes intentaban tener lo m\u00e1s controlado posible. Durante la guerra civil espa\u00f1ola (1936-1939), Alemania ayud\u00f3 militar y econ\u00f3micamente a los militares golpistas, de manera que al finalizar la contienda Hitler reclam\u00f3 al gobierno franquista autorizaci\u00f3n para organizar empresas destinadas a la explotaci\u00f3n del wolframio en Espa\u00f1a como cobro por la ayuda prestada. El gobierno alem\u00e1n dirigi\u00f3 su mirada en Galicia a los n\u00facleos mineros de Casaio, Fontao (Vila de Cruces), San Finx (Lousame), Barilongo (Santa Comba) y a los de la comarca de Carballo, donde, para la explotaci\u00f3n de las minas situadas en Monte Neme se constituy\u00f3 en Vigo la empresa \u201cEstudios y Explotaciones mineras Santa Tecla\u201d. Tambi\u00e9n estuvieron presentes en la explotaci\u00f3n a cielo abierto de la Penouta (Ourense), donde se fund\u00f3 la denominada \u201cCiudad de los Alemanes\u201d en Carballeda de Valdeorras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Salamanca tuvieron especial inter\u00e9s las minas del pueblo de Barruecopardo, donde en 1942 hab\u00eda varias empresas mineras con concesi\u00f3n, entre las que destac\u00f3 la denominada \u201cCoto Minero Merladet\u201d, que estuvo extrayendo wolframio hasta 1983 para surtir a la f\u00e1brica de \u201cSanta Ana de Bolueta\u201d en Vizcaya. El proceso de producci\u00f3n era por gravimetr\u00eda, con maquinaria de distintas clases para realizar los procesos de criba, clasificaci\u00f3n y lavado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf20.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-873 alignright\" alt=\"TyT43Wolf20\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/TyT43Wolf20.jpg\" width=\"223\" height=\"248\" \/><\/a>Iniciada la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Galicia se llen\u00f3 de agentes alemanes dispuestos a conseguir el wolframio a cualquier precio y de esp\u00edas aliados decididos a evitarlo. Las minas de la comarca de Carballo pasaron a tener una importancia estrat\u00e9gica desconocida hasta aquella \u00e9poca, cuando el precio del mineral se multiplic\u00f3 por cien. La fiebre minera atrajo a la comarca a toda clase de aventureros, especuladores y mineros que llev\u00f3 a que la ciudad de Carballo creciera como nunca y su poblaci\u00f3n aumentara desde los 1.500 habitantes que ten\u00eda al comenzar la \u201cfiebre\u201d en 1940 hasta 3.000 en s\u00f3lo diez a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un principio, el wolframio se transportaba hacia Alemania por v\u00eda mar\u00edtima, en buques y submarinos que lo transportaban desde Vigo, Villagarc\u00eda o el escondido puerto de Balar\u00e9s, en Ponteceso. En la red alemana participaban, entre otros, el empresario Eugen Erhardt asentado en Bilbao, y el denominado \u201crey del w\u00f3lfram\u201d, Johannes Bernhardt, empresario alem\u00e1n en el Protectorado Espa\u00f1ol de Marruecos que gestionaba la empresa \u201cSociedad Hispano-Marroqu\u00ed de Transportes, S.L.\u201d (HISMA). Esta empresa fantasma, constituida el 31 de julio de 1936 en Tetu\u00e1n al comienzo de la Guerra Civil espa\u00f1ola, estaba controlada por el partido nazi y ten\u00eda como finalidad servir de tapadera al tr\u00e1fico de armas para el bando sublevado al comienzo de la Guerra Civil. Avanzada la guerra, HISMA se integr\u00f3 en la Sociedad Financiera Industrial (SOFINDUS), consorcio de empresas alemanas que acabar\u00eda monopolizando el comercio exterior espa\u00f1ol. HISMA-SOFINDUS continu\u00f3 con sus actividades tras estallar la Segunda Guerra Mundial, canalizando el suministro de materiales hasta el fin de la\u00a0contienda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Francia cay\u00f3 en poder alem\u00e1n, los trenes cargados con el preciado material part\u00edan desde las minas portuguesas y espa\u00f1olas para llegar a Alemania atravesando la Francia ocupada. Como se puede imaginar, Galicia y su l\u00ednea fronteriza con Portugal contemplaron el contrabando de mercanc\u00edas clandestinas, entre las que el wolframio gener\u00f3 la denominada \u201cRuta Europea del Wolframio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El final de la Segunda Guerra Mundial signific\u00f3 el fin de este primer auge minero cuando los precios cayeron por la oferta de mineral de otros pa\u00edses como Bolivia, aunque se produjo un segundo impulso de la miner\u00eda en esta regi\u00f3n en los primeros a\u00f1os cincuenta por causa de la guerra de Corea (1950-1953), cuando se interrumpieron los suministros que llegaban del Extremo Oriente. Al finalizar dicha guerra y regularizarse el abastecimiento, las minas de wolframio espa\u00f1olas perdieron importancia y comenz\u00f3 su decadencia.<\/p>\n<p><strong>La reivindicaci\u00f3n de un nombre: de tungsteno a wolframio y vuelta a empezar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez llegados al siglo XX y reivindicado el valor hist\u00f3rico del nombre wolframio, lo cierto es que la nomenclatura de los elementos y los compuestos qu\u00edmicos la establece definitivamente la Uni\u00f3n Internacional de Qu\u00edmica Pura y Aplicada (IUPAC), que es el organismo que pone orden en una ciencia tan tremendamente compleja desde el punto de vista terminol\u00f3gico. La pol\u00e9mica dualidad nominativa de nuestro wolframio encontr\u00f3 a su palad\u00edn en el qu\u00edmico espa\u00f1ol Enrique Moles (1883-1953), quien reivindic\u00f3 el aislamiento del wolframio por los hermanos Delhuyar de forma continuada en todo tipo de foros. Moles era secretario de la Comisi\u00f3n Internacional de Pesos At\u00f3micos y plante\u00f3 esta reclamaci\u00f3n en numerosas reuniones, de forma que cuando asisti\u00f3 a una reuni\u00f3n de la IUPAC celebrada en Amsterdam en 1949, volvi\u00f3 a plantear la cuesti\u00f3n ante la Comisi\u00f3n de Nomenclatura de dicha instituci\u00f3n. Moles consigui\u00f3 que dicha Comisi\u00f3n de Nomenclatura de la IUPAC aceptara adoptar el nombre de wolframio de forma oficial para todos los idiomas, lo cual supuso un logro hist\u00f3rico para la ciencia espa\u00f1ola. Por desgracia, E. J. Crane, presidente de la Comisi\u00f3n de Nomenclatura de la Sociedad Americana de Qu\u00edmica (editora de los Chemical Abstracts), explic\u00f3 en una carta enviada a la revista Chemical and Engineering News (1949, vol. 27, n\u00ba 51, 19 de diciembre: 3.779) que en los Estados Unidos no se cambiar\u00eda el nombre de tungsteno porque eso supondr\u00eda modificar miles de publicaciones, con un coste econ\u00f3mico excesivamente elevado. Lamentablemente, hoy en d\u00eda, la IUPAC denomina al elemento 74, de s\u00edmbolo W, como tungsten en ingl\u00e9s, su \u00fanico idioma oficial. El nombre alternativo wolfram fue suprimido en la \u00faltima edici\u00f3n de su Libro rojo (Nomenclatura de Qu\u00edmica Inorg\u00e1nica. Recomendaciones de la IUPAC, 2005), aunque dicha eliminaci\u00f3n fue discutida de forma vehemente por varios miembros espa\u00f1oles de la IUPAC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera el wolframio ha vuelto a llamarse tungsteno de forma oficial, si bien el nombre que le otorgaron sus descubridores sigue vigente e incluso ha merecido la atenci\u00f3n de escritores y poetas. Entre otras obras se pueden destacar las de C\u00e9sar Vallejo (El tungsteno, 1931), Ra\u00fal Guerra Garrido (El a\u00f1o del volfram, 1984), Oliver Sacks (Uncle Tungsten, 2001) o\u00a0Marcelo Garc\u00eda Mart\u00ednez (El efecto mariposa en los tiempos del wolframio, 2008).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sirva este art\u00edculo como merecido homenaje a la impresionante labor cient\u00edfica de dos riojanos universales en el 230 aniversario de su gesta.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Fuentes manuscritas<\/strong><\/p>\n<p><strong>Documentos depositados en:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>AGS: Archivo General de Simancas (Valladolid).<\/li>\n<li>AMB: Archivo Municipal de Bergara.<\/li>\n<li>APG: Archivo de Protocolos de Guip\u00fazcoa.<\/li>\n<li>ARS: Archivo del Real Seminario de Bergara.<\/li>\n<li>ATHA: Archivo del Territorio Hist\u00f3rico de \u00c1lava (Vitoria-Gasteiz).<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Fuentes impresas<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Delhuyar, J. J. y Delhuyar, F. (s.a., [1784]). An\u00e1lisis qu\u00edmico del volfram, y examen de un nuevo metal, que entra en su composici\u00f3n por D. Juan Jos\u00e9f y D. Fausto de Luyart de la Real Sociedad Bascongada. Extractos de las Juntas Generales celebradas por la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del Pa\u00eds en la ciudad de Vitoria por setiembre de 1783. Gregorio Marcos de Robles y Revilla, impresor de la misma Real Sociedad, Vitoria, S.A., [1784]: 46-88. Edici\u00f3n facs\u00edmil de la Sociedad Guipuzcoana de Ediciones y Publicaciones, San Sebasti\u00e1n, 1985. Seg\u00fan la revista Memorial literario instructivo y curioso de la Corte de Madrid, septiembre de 1785, n\u00famero XXI, Tomo VI, Madrid, Imprenta Real, 1785: 158, la memoria le\u00edda en las Juntas Generales de septiembre de 1783 se imprimi\u00f3 en 1784.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Delhuyar, J. J. y Delhuyar, F. (1784). M\u00e9moire sur le V\u00f3lfram, &amp; celle d\u2019un nouveau m\u00e9tal qui entre dans sa composition, par MM. D\u2019Elhuyar, fr\u00e9res, Correspondants. Histoire et m\u00e9moires de l\u2019Acad\u00e9mie (Royale) des sciences, inscriptions et belles-lettres de Toulouse. Tomo segundo, Toulouse, D. Desclassan, 1784: 141-168.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Diderot, D. \/ D\u2019Alembert, J. le R. (1751-1772). Encyclop\u00e9die, ou dictionnaire raisonn\u00e9 des sciences, des arts et des m\u00e9tiers. Par\u00eds, Briasson, David, LeBreton, Durand. Edici\u00f3n facs\u00edmil de Franco M\u00aa Ricci, Mil\u00e1n, 1970. 17 vols. (vol. 1 al 12, l\u00e1minas, y vols. 13 a 17, textos).<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Encyclop\u00e9die M\u00e9thodique (1786-1815). Encyclop\u00e9die m\u00e9thodique. Chymie, pharmacie et m\u00e9tallurgie. Par\u00eds, Panckoucke, seis vol\u00famenes.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Ensayo (1768). Ensayo de la Sociedad Bascongada de los Amigos del Pa\u00eds. A\u00f1o 1766. Dedicado al Rey N. Se\u00f1or. Vitoria, Thomas de Robles. Edici\u00f3n facs\u00edmil de la Sociedad Guipuzcoana de Ediciones y Publicaciones, San Sebasti\u00e1n, 1985.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Estatutos (1765). Estatutos de la Sociedad Bascongada de los Amigos del Pa\u00eds, seg\u00fan el Acuerdo de sus Juntas de Vitoria, por Abril de 1765. San Sebasti\u00e1n, en la Oficina de Lorenzo Joseph de Riesgo, impresor de esta Sociedad, [s.a.]. Reproducci\u00f3n digital de la edici\u00f3n facs\u00edmil de San Sebasti\u00e1n, Sociedad Guipuzcoana de Ediciones y Publicaciones, Caja de Ahorros Municipal de San Sebasti\u00e1n, 1985.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Estatutos (1774). Estatutos aprobados por S.M. para gobierno de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del Pa\u00eds. Vitoria, T. de Robles.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Extractos (1771-1793). Extractos de las Juntas Generales celebradas por la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del Pa\u00eds (1771-1793). Edici\u00f3n facs\u00edmil de la Sociedad Guipuzcoana de Ediciones y Publicaciones, San Sebasti\u00e1n, 1985. 12 vol\u00famenes.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Guyton de Morveau, L. B. baron de, Lavoisier, A. L., Berthollet, C.-L., Fourcroy, Antoine-F., comte de, Hassenfratz, J.-H. y Adet, P.-A., (1787). M\u00e9thode de nomenclature chimique. Par\u00eds, Cuchet.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>[Kern, J. G.] (1772). Bergakademie Freiberg. Leipzig, S. Leberecht Crusius.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Recueil (1763). Recueil de planches, sur les sciences, les arts lib\u00e9raux, et les arts m\u00e9chaniques, avec leur explication: seconde livraison en deux parties, seconde partie, 201 planches. Par\u00eds, Briasson, David, Le Breton, Durand.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>An\u00f3nimo (2013). El Monte Neme y la miner\u00eda de wolframio. A Regueifa, Revista Cultural de Berganti\u00f1os, a\u00f1o 1992, n\u00ba 8. <span style=\"color: #0000ff;\"><a href=\"http:\/\/bit.ly\/134CgfS\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #0000ff;\">http:\/\/bit.ly\/134CgfS<\/span><\/a><\/span>, visitada el 28.IV.2013.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Barbudo Duarte, E. (1945). Don Jos\u00e9 de Mazarredo Salazar Mu\u00f1atones y Gort\u00e1zar, Teniente General de la Real Armada. Madrid [s.n.].<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Castillo Martos, M. (2005). Creadores de la Ciencia Moderna en Espa\u00f1a y Am\u00e9rica: Ulloa, Los Delhuyar y Del R\u00edo Descubren el Platino, el Wolframio y el Vanadio. Badajoz, Mu\u00f1oz Moya, Editores Extreme\u00f1os.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Crosland, M. P. (1988). Estudios hist\u00f3ricos en el lenguaje de la qu\u00edmica. M\u00e9xico, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Crosland, M. P. (2007). Scientific institutions and practice in France and Britain, c.1700-c.1800. Aldershot, Gran Breta\u00f1a [etc.], Ashgate\/Variorum.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Etxabeasko (1976). Bicentenario en el Real Seminario de Vergara. Ariz Ondo, \u00e9poca 1, a\u00f1o 1, n\u00ba 2, noviembre de 1976: 5-13.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Gago, R. (1978). Bicentenario de la fundaci\u00f3n de la c\u00e1tedra de qu\u00edmica de Vergara. El proceso de constituci\u00f3n. Llull, 1978, n\u00ba 2: 5-18.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Gago, R. y Pell\u00f3n, I. (1994). Historia de las c\u00e1tedras de Qu\u00edmica y Mineralog\u00eda de Bergara a finales del siglo XVIII. Bergara, Ayuntamiento de Bergara.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Giral Gonz\u00e1lez, F. (1994). Ciencia espa\u00f1ola en el exilio, 1939-1989: el exilio de los cient\u00edficos espa\u00f1oles. Madrid, Centro de investigaci\u00f3n y estudios republicanos. Barcelona, Anthropos.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>G\u00f3mez Perales, M. J. (2011). El viaje: elemento clave del progreso cient\u00edfico-t\u00e9cnico. Los hermanos Delhuyar y Joaqu\u00edn Ezquerra del Bayo en la Academia de Minas de Freiberg (Sajonia). En Ingrid Garc\u00eda-Wist\u00e4d, Viajes y viajeros, entre ficci\u00f3n y realidad: Alemania-Espa\u00f1a. Valencia, Universitat de Val\u00e8ncia.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Goya, P. y Rom\u00e1n, P. (2005). Wolfram vs. Tungsten. Chemistry International 2005, 27 (4): 26-27.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Goya, P., Mart\u00edn, N. y Rom\u00e1n, P. (2011). W for tungsten and w\u00f3lfram. Nature Chemistry, 2011, 3: 336.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Grand\u00edo Seoane, E. y Rodr\u00edguez Gonz\u00e1lez, J. (eds.) (2012). War Zone. La Segunda Guerra Mundial en el Noroeste de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Madrid, Eneida.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Gu\u00eda del Real Seminario de Bergara (2010). \u00danico, valioso, mirando al futuro. Gu\u00eda del Real Seminario de Bergara. Bergara, Ayuntamiento de Bergara.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Ib\u00e1\u00f1ez Rodr\u00edguez, S. (ed.) (2002). La proyecci\u00f3n mundial de los hermanos Delhuyar en el campo de la ciencia y la econom\u00eda. Logro\u00f1o, Universidad de La Rioja.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Kean, S. (2012). La cuchara menguante. Madrid, Ariel.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Lardas, M. N. (2002). Modeling the carronade. Seaways\u2019 Ships in Scale, Volume XIII, Number 5 (September\/October 2002), <a href=\"http:\/\/bit.ly\/10MufaR\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #0000ff;\">http:\/\/bit.ly\/10MufaR<\/span><\/a>, visitada el 08.IV.2013.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Lema, R. (2011). La infraestructura nazi contribuy\u00f3 a la modernizaci\u00f3n de la miner\u00eda de la Costa da Morte. Diario de Berganti\u00f1os, 02 de enero de 2011, <a href=\"http:\/\/bit.ly\/18yyFq2\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #0000ff;\">http:\/\/bit.ly\/18yyFq2<\/span><\/a>, visitada el 08.IV.2013.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Lema, R. (2012) La ara\u00f1a nazi: <a href=\"http:\/\/bit.ly\/ZZGtjO\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #0000ff;\">http:\/\/bit.ly\/ZZGtjO<\/span><\/a>, visitada el 03.V.2013.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Minas de wolframio en A Costa da Morte: <a href=\"http:\/\/bit.ly\/103Ocz3\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #0000ff;\">http:\/\/bit.ly\/103Ocz3<\/span><\/a>, visitada el 28.IV.2013.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Minas de wolframio en La Penouta (Ourense): <a href=\"http:\/\/bit.ly\/Yrwrd7\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #0000ff;\">http:\/\/bit.ly\/Yrwrd7<\/span><\/a>, visitada el 28.IV.2013.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Minas de wolframio en Salamanca: <a href=\"http:\/\/blogcyl.patrimoniocastillayleon.org\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #0000ff;\">http:\/\/blogcyl.patrimoniocastillayleon.org<\/span><\/a>; <a href=\"http:\/\/bit.ly\/11GMnof\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #0000ff;\">http:\/\/bit.ly\/11GMnof<\/span><\/a>; <a href=\"http:\/\/bit.ly\/OCT1ps\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #0000ff;\">http:\/\/bit.ly\/OCT1ps<\/span><\/a>, visitadas el 28.IV.2013<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Moles, E. (1928). Wolframio, no tungsteno. Vanadio o eritronio. Anales de la Sociedad espa\u00f1ola de F\u00edsica y Qu\u00edmica, 26: 234.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Palacios Remondo, J. (1993). Los Delhuyar. Logro\u00f1o, Conserjer\u00eda de Cultura, Deportes y Juventud.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Pell\u00f3n Gonz\u00e1lez, I. (2005). Los puentes que tiende la Ciencia. Juan Jos\u00e9 y Fausto Delhuyar: Europa y Am\u00e9rica en la Ilustraci\u00f3n. Tierra y Tecnolog\u00eda n\u00ba 28, 2005: 36-46.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Pell\u00f3n Gonz\u00e1lez, I. y Rom\u00e1n Polo, P. (1999). La Bascongada y el Ministerio de Marina. Espionaje, Ciencia y Tecnolog\u00eda en Bergara (1777-1783). Bilbao, Real Sociedad Bascongada de los Amigos del Pa\u00eds.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Puche Riart, O. (2001). Los hermanos Elh\u00fayar, descubridores del wolframio. Fundetel, n\u00ba 5, febrero 2001: 73-84.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Rodr\u00edguez, R. (2012). Portugal impulsa una ruta europea por las minas de wolframio nazis. <a href=\"http:\/\/bit.ly\/UZ9s2W\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #0000ff;\">http:\/\/bit.ly\/UZ9s2W<\/span><\/a>, visitada el 28.IV.2012<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Rodr\u00edguez Arroyo, J. C. (2009). El Comercio del wolframio entre 1940 y 1960 y sus efectos en Acebo (C\u00e1ceres), [s.l., s.n.].<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Rodr\u00edguez Galdo, M. J. y Losada \u00c1lvarez, A. (2005). El ciclo de creaci\u00f3n de empresas mineras en Galicia vinculado a la demanda internacional de volframio. Comunicaci\u00f3n presentada al VIII Congreso de la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Historia Econ\u00f3mica (sesi\u00f3n B11) celebrado en septiembre de 2005 en Santiago de Compostela. <a href=\"http:\/\/bit.ly\/111uohm\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #0000ff;\">http:\/\/bit.ly\/111uohm<\/span><\/a>, visitada en enero de 2013.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Rom\u00e1n Polo, P. (1998). Aspectos cient\u00edficos del aislamiento del wolframio. I Encuentro hispano-mexicano. Los hermanos Delhuyar. Logro\u00f1o, Universidad de La Rioja.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Rom\u00e1n Polo, P. (2000). Los hermanos Delhuyar, la Bascongada y el wolframio. Bilbao, Real Sociedad Bascongada de los Amigos del Pa\u00eds, Comisi\u00f3n de Bizkaia.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Saiz Valdivielso, A. (2008). Jos\u00e9 de Mazarredo, almirante de la Armada. Bilbao, abril de 2008: 31, <a href=\"http:\/\/www.euskomedia.org\/ImgsAuna\/0007656.jpg\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #0000ff;\">http:\/\/www.euskomedia.org\/ImgsAuna\/0007656.jpg<\/span><\/a>, visitada el 28.02.2013.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>San Rom\u00e1n L\u00f3pez, E. (2011). Ildefonso Fierro: La aventura de un emprendedor. Historia empresarial. Serie Genera. Madrid, Lid Editorial.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><em>Stevens, D. G. (1999). World War II Economic Warfare: The United States, Britain, and Portuguese Wolfram. The Historian, vol. 61, n\u00ba 3.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tierra y Tecnolog\u00eda n\u00ba 43 |\u00a0Texto | In\u00e9s Pell\u00f3n Gonz\u00e1lez, doctora en Ciencias Qu\u00edmicas. Universidad del Pa\u00eds Vasco (UPV\/EHU). 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