{"id":8002,"date":"2000-02-19T11:17:21","date_gmt":"2000-02-19T11:17:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/?p=8002"},"modified":"2016-10-19T12:21:57","modified_gmt":"2016-10-19T12:21:57","slug":"terror-en-el-afloramiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/index.php\/2000\/02\/terror-en-el-afloramiento\/","title":{"rendered":"\u00a1\u00a1\u00a1Terror en el afloramiento!!!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El ge\u00f3logo desarrolla gran parte de su labor profesional en el medio natural, conocido por\u00a0 todos como el campo. Debe recordarse que el germen de esta actividad se encuentra en la Universidad, cuando se realizan numerosas excursiones para adquirir la experiencia y los conocimientos nece\u00adsarios del entorno natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es dif\u00edcil imaginar alguna espe\u00adcialidad de la geolog\u00eda que no con\u00adtemple la realizaci\u00f3n de estudios en espacios generalmente agrestes: car\u00adtograf\u00eda geol\u00f3gica, levantamiento de columnas estratigr\u00e1ficas, inventario de puntos de agua, toma de medidas piezom\u00e9tricas y muestreo, campa\u00f1as de geof\u00edsica, evaluaci\u00f3n de focos contaminantes, indicios metalogen\u00e9ticos, recolecci\u00f3n de f\u00f3siles, etc. To\u00addas estas actividades obligan a permanecer bastante tiempo solos, o con poca compa\u00f1\u00eda, en parajes poco fre\u00adcuentados, bajo inclemencias clima\u00adtol\u00f3gicas, a su vez en \u00e1reas escasa\u00admente pobladas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este aislamiento ayuda a la g\u00e9ne\u00adsis de numerosas an\u00e9cdotas laborales relacionadas con los lugares y sus moradores, ora simp\u00e1ticas ora desa\u00adgradables. Sin embargo, el cine, en su af\u00e1n concienciador ha prevenido sobre la existencia de m\u00faltiples peligros que acechan en sitios tenebrosos, amenazadores, en casas de campo malditas, donde pueden ocultarse fie\u00adros animales y personajes de la peor cala\u00f1a (psic\u00f3patas, asesinos, can\u00edba\u00adles, brujas y alg\u00fan que otro alien\u00edge\u00adna).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De tales riesgos se pretende alertar a todos los ge\u00f3logos, ya que aunque ha\u00adbitualmente tras un afable rostro siempre hay una bella persona, en ocasiones puede albergar, por ejemplo, a la madre de Psicosis (A Hitchcock, 1960).<\/p>\n<p><strong>Lugares\u00a0<\/strong><strong>inh\u00f3spitos <\/strong><strong>y paisajes amenazantes<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naturaleza puede resultar, a la par que bella, tremendamente hostil. Existen lugares extremos, de climato\u00adlog\u00eda espantosamente adversa, como los desiertos o los polos, cuya explora\u00adci\u00f3n ha resultado uno de los \u00faltimos retos de la humanidad en su propio planeta. Pel\u00edculas corno Scott en la ant\u00e1rtida (Ch. Frie nd, 1948), reflejan las dificultades, a menudo mortales, que plantearon dichas aventuras; la cartograf\u00eda de un remoto e inh\u00f3spito lugar\u00a0 de la Siberia rusa da pie a \u00a0A.\u00a0Kurosa wa para realizar una bella pelicula sobre la amistad (Dersu Uzala, 1975).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero existen otros parajes en los que su hostilidad no es asociable a la dureza climatol\u00f3gica; son lugares en los que subliminalmente uno se siente amenazado: sitios que dan miedo. Pe \u00ad ro \u00bfque es el miedo? Seg\u00fan el diccionario es la perturbaci\u00f3n angustiosa del \u00e1nimo ante un peligro real o imaginario, presente o futuro. Una explicaci\u00f3n ra\u00adcional para el torrente de las aprensivas sensaciones padecidas por el observador puede hallarse en los albores de la humanidad, cuando cazadores y recolectores deb\u00edan enfrentarse tanto a fen\u00f3menos que no comprend\u00edan y que atribu\u00edan a fuerzas sobrenaturales, como a depredadores ocultos en lugares donde no hay una visi\u00f3n total del entorno (corno bosques frondosos, relieves abruptos o el fondo de ca\u00f1ones) sin saber qu\u00e9 se pod\u00edan encontrar al doblar el camino. Es, en definitiva, el miedo a lo desconocido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7994\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Image_009-e1476873585478.jpg\" alt=\"image_009\" width=\"444\" height=\"271\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Image_009-e1476873585478.jpg 444w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Image_009-e1476873585478-300x183.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 444px) 100vw, 444px\" \/>El proyecto de la Bruja de Blair (D. Myrick y E. Sanchez, 1999) es una de las pel\u00edculas que mejor ha reflejado esa impresi\u00f3n amenazante. Tiene la gran virtud de destilar este miedo b\u00e1si\u00adco, emanado de un entorno ignoto e in\u00adtirnidador, que ya describiera Arthur Machen en sus relatos qu\u00e9 ge\u00f3logo no ha sentido alguna vez una aversi\u00f3n inexplicable en alg\u00fan paraje visitado? Esta pel\u00edcula, sin embargo, despierta sentimientos encontradosen los aficio\u00adnados, siendo alabada por unos y vitu\u00adperada por otros. Dicha polaridad pue\u00ad de deberse a la diferente percepci\u00f3n de los espectadores ante los hechos\u00a0all\u00ed mostrados; as\u00ed es posible que los amantes de la naturaleza y del excur\u00adsionismo, junto a profestonales como los ge\u00f3logos, sientan mayor angustia y desasosiego que un urbanita com\u00fan, m\u00e1s habituado a las excelencias del transporte p\u00fablico y de las aglomera\u00adciones callejeras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este agobio emocional ha sido sa\u00adbiamente transmitido por los directo\u00adres, incorporando al espectador a la trama de la pel\u00edcula mediante la subje\u00adtivizaci\u00f3n que supone rodar con una c\u00e1mara al hombro; ello provoca al es\u00adpectador la impresi\u00f3n de ser protago\u00adnista de la cinta, siendo uno m\u00e1s de los que corre asustado y las im\u00e1genes del film aquello que ve. Deliberadamente se crea una sensaci\u00f3n claustrof\u00f3bica, sin verse espacios abiertos o la l\u00ednea del horizonte. Para ello emplean pla\u00adnos bajos, del suelo, o bien planos ge\u00adnerales de tupidos bosques. La sensa\u00adci\u00f3n de indefensi\u00f3n ante lo desconocido se ve acentuada en las escenas noctur\u00adnas, magistralmente rodadas, cuando entre los personajes (espectador inclui\u00addo) y el indeterminado peligro exterior, \u00fanicamente se encuentra la fina capa de tela de la tienda de campa\u00f1a en la que se guarecen. \u00bfQu\u00e9 ge\u00f3logo no ha sentido desaz\u00f3n ante los ruidos nocturnos de un bosque, sobre todo si se encuentra acampado solo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras pel\u00edculas ya se hab\u00edan acer\u00adcado a esta tem\u00e1tica. Picnic en Han\u00ad ging Rock (P. Weir, 1975) extra\u00f1a pe\u00adl\u00edcula australiana enmarcada a principios de siglo , relata la desapari\u00adci\u00f3n inexplicable de unas alumnas de merienda en un raro y perturbador pa\u00adraje monta\u00f1oso.\u00a0 Esta idea fue recogida\u00a0y actualizada en otra pel\u00edcula austral, en la que la naturaleza de una playa so\u00adlitaria se hac\u00eda m\u00e1s amenazante Largo fin de semana (C. Eggleston, 1986). Tambi\u00e9n la brit\u00e1nica Los ojos del bos\u00adque (J. Hough, 1980), combina una ex\u00adtra\u00f1a fuerza intimidadora que proviene de un bosque con una vieja mansi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Se alquilan maravillosas fincas r\u00fasticas: casas malditas, ruinosas o aisladas, excelentes vecinos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n no ha encontrado en sus recorridos geol\u00f3gicos, cartograf\u00edas o inventarios de puntos de agua subte\u00adrr\u00e1nea, casas l\u00fagubres, a veces aban\u00addonadas, que provocan algo m\u00e1s que un escalofr\u00edo? Estas edificaciones transmiten\u00a0al observador una sensa\u00adci\u00f3n subliminal de inquie tud: algo o alguien puede estar acechando, oculto ah\u00ed detr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-7999\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/20471609.jpg-c_300_300_x-f_jpg-q_x-xxyxx-e1476873633550.jpg\" alt=\"20471609-jpg-c_300_300_x-f_jpg-q_x-xxyxx\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/20471609.jpg-c_300_300_x-f_jpg-q_x-xxyxx-e1476873633550.jpg 300w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/20471609.jpg-c_300_300_x-f_jpg-q_x-xxyxx-e1476873633550-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Aunque estas casas, generalmente segundas viviendas, lo \u00fanico que con\u00adtienen son muebles viejos y electrodo\u00adm\u00e9sticos de segunda mano, en ocasio\u00adnes, seg\u00fan la cinematograf\u00eda, pueden resultar una trampa letal, al encerrar al\u00adg\u00fan tipo de maldici\u00f3n. Un grupo de domingueros llegan a una de estas aisladas casas en Posesi\u00f3n infernal (S. Raimi, 1982), invocando sin aper\u00adcibirse una antigua maldici\u00f3n que va acabando con ellos uno a uno &#8230; y ori\u00adginando a dos secuelas m\u00e1s: Terror\u00ed\u00adficamente muertos (1987) y El ej\u00e9r\u00adcito de las tinieblas (1993), ambas tambi\u00e9n dirigidas por Raimi.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ejemplo nacional lo constituye Morbo (G. Su\u00e1rez,1972), relato de las vicisitudes de una pareja formada por V\u00edctor Manuel y Ana Bel\u00e9n, que eligen un lugar equivocado para acampar, jun\u00adto a una casa con un terrible historial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las casas ruinosas y semiderruidas tampoco resultan lugares muy reco\u00admendables para pernoctar una noche, evocando, en alg\u00fan momento, las le\u00adyendas de B\u00e9cquer. Su deterioro, los escombros y la existencia de puntos cie\u00adgos provoca una sensaci\u00f3n de incomo\u00addidad y aversi\u00f3n que impide una per\u00admanencia prolongada en las mismas. En La matanza de Texas (T. Hooper, 1974), unos j\u00f3venes dicharacheros visi\u00adtan, antes de ser descuartizados, su antiguo hogar de infancia, all\u00e1 en la campi\u00ad\u00f1a del\u00a0 profundo\u00a0 sur norteamericano,\u00a0hall\u00e1ndolo ruinoso y lleno de extra\u00f1as figuritas colgantes elaboradas con hue\u00adsos, antecedente directo de las inquie\u00adtantes figuras colgadas de las ramas en el bosque de El proyecto de la Bruja de Blair (D. Myrick y E. S\u00e1nchez, 1999). Asimismo, la parte final de El Proyecto &#8230; tiene lugar en una escalo\u00adfriante casa abandonada, con extra\u00f1os graffittis decorando las paredes, en lo m\u00e1s profundo del negro bosque.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Sin Nombre ( J. Balaguer\u00f3, 1999) es una aterradora pel\u00edcula cata\u00adlana que postula la existencia de una secta cuyo fin es destilar el mal a tra\u00adv\u00e9s del dolor infringido a terceros para conseguir poder; dicha secta se oculta en edificios abandonados de la costa de Barcelona; sin embargo en esos pa\u00adrajes lo m\u00e1s f\u00e1cil es encontrar a inmi\u00adgrantes ilegales.<\/p>\n<figure id=\"attachment_7996\" aria-describedby=\"caption-attachment-7996\" style=\"width: 365px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7996\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/rave-e1476873761981.jpg\" alt=\"Leatmerface: \u00bfQui\u00e9n le pide la hora?\" width=\"365\" height=\"205\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/rave-e1476873761981.jpg 365w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/rave-e1476873761981-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 365px) 100vw, 365px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7996\" class=\"wp-caption-text\">Leatmerface: \u00bfQui\u00e9n le pide la hora?<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY que se puede pensar de una ca\u00adsa habitada y aislada en el campo? Ha\u00adbitualmente unos encantadores vecinos te abren la puerta y son sol\u00edcitos a la hora de proporcionarte informaci\u00f3n, siendo menos los casos en los que se tropieza con atractivas amas de casa tipo Los puentes de Madison (C. East\u00ad wood, 1995), aunque seg\u00fan algunos colegas, es de lo m\u00e1s frecuente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo no se deben olvidar las ense\u00f1anzas de la sabidur\u00eda popular, como se refleja en el archiconocido cuento de Hansel y Gretel. La versi\u00f3n gore y tremebunda del mismo es La Matanza de Texas (T. Hooper, 1974) donde una encantadora familia de ma\u00adtarifes en paro elaboran deliciosos em\u00adbutidos artesanales empleando como materia prima a los desprevenidos via\u00adjeros de paso, empleando la motosie\u00adrra, con una habilidad pasmosa, para el despiece de los mismos, vivos o muer\u00adtos, siendo un consumado maestro de tal destreza uno de los hijos conocido co\u00admo Leatherface (Cara de Cuero). Y siempre tras el original surgen imita\u00addores, como los granjeros can\u00edbales de Motel Hell (K. Lenoner, 1980). \u00a1Pero existe algo m\u00e1s peligroso! Llegar a un caser\u00f3n solitario y convertirse en el ob\u00adjeto de deseo de un cient\u00edfico alien\u00edge\u00adna travestido de corista llamado Dr. Frank&#8217; n&#8217; furter, cuyo m\u00e1xima obse\u00adsi\u00f3n es \u00a1crear al hombre perfecto! (para\u00a0su propio placer); todo ello aconte\u00adce en The Rocky Horror Picture Show (J. Sharman, 1975) genial e irre\u00adverente cult-movie donde las haya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y como consideraci\u00f3n final, uno no debe, por mucho calor que tenga, colarse en casa ajena y tomar un ba\u00f1o en una solitaria piscina, porque podr\u00eda acabar siendo colaborador involuntario de Misterios\u00a0 sin resolver, como sucede a dos sabrosos excursionistas en Pira\u00ad\u00f1a (J. Dante, 1978).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El homus silvestris: manual del tratamiento a forasteros<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las relaciones entre el hombre de ciudad y el de campo, aunque simbi\u00f3\u00adticas, siempre se han caracterizado por la desconfianza mutua, siendo \u00e9stas, relaciones amor-odio. Los de ciudad, adem\u00e1s de acu\u00f1ar cari\u00f1osos apelativos para definir a los campesinos (como garrulo, paleto o palurdo), han descon\u00adfiado de \u00e9stos, atribuy\u00e9ndoles una in\u00adcre\u00edble capacidad de enga\u00f1o, como muestra el revelador anuncio televisi\u00advo de fabada asturiana enlatada. De la misma manera, en los n\u00facleos rurales tambi\u00e9n ha existido un cierto recelo hacia los forasteros, y es en este \u00faltimo colectivo, el de los for\u00e1neos, en el que puede englobarse al ge\u00f3logo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ge\u00f3logo, por necesidades del trabajo, necesita la colaboraci\u00f3n con la gente del lugar. Esta es precisa para cartografiar en fincas privadas, instalar equipos de geof\u00edsica, inventariar o muestrear puntos de agua,&#8230; sin ella es posible que el trabajo se entorpezca e incluso no pueda salir adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cine ha mostrado generalmente las relaciones m\u00e1s tortuosas, aunque no por ello inciertas, con estas gentes. Bah\u00eda Negra (A. Mann, 1953) relata la instalaci\u00f3n de la primera plataforma petrolera en alta mar, en las costas de Luisiana. Ello no resulta f\u00e1cil, ya que James Stewart debe enfrentarse al mar, a un hurac\u00e1n y al esquivo petr\u00f3leo, pe\u00adro sobre todo, a las reticencias de todo el pueblo pesquero. Estos sabotean los geofonos por miedo a perder los ban\u00adcos de gambas ante las explosiones, provocan peleas tumultuarias con los peones y, como fin de fiesta, pretenden acabar con la instalaci\u00f3n a causa de la boda de la hija de uno de ellos con el capataz de dicha plataforma sin el co\u00adrrespondiente permiso paterno. Y es que, usualmente, los extra\u00f1os tienen la\u00a0culpa de todo, y si no pregunten a Spencer Tracy, que sobrevive milagro\u00ad samente a un linchamiento y posterior incendio de la prisi\u00f3n en la que ha sido encerrado al ser confundido con un se\u00adcuestrador infantil en la mordaz Furia (F. Lang, 1938). Mejor suerte no tie\u00adnen los arque\u00f3logos de El Tesoro (A. Mercero, 1988) en la que todo un pue\u00adblo de la Espa\u00f1a profunda est\u00e1 obse\u00adsionado con que los de la ciudad van a robarles sus tesoros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un malentendido puede causar bastantes quebraderos de cabeza; en La Presa (1981), del excelente artesa\u00adno Walter Hill, unos soldados aficio\u00adnados, pertenecientes a la Guardia Nacional se apropian de unas barcas en los pantanos de Luisiana, siendo caza\u00addos inmisericordemente por los luga\u00adre\u00f1os, haciendo del t\u00edtulo original, Southern Comfort, un acertado ejer\u00adcicio de iron\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ocasiones, en esas peque\u00f1as poblaciones, tan id\u00edlicas y entra\u00f1a\u00adbles, podr\u00edan ocurrir espantosos he\u00adchos como los padecidos por una pa\u00adreja que tienen la desgracia de pasar por el pueblecito habitado por una secta de tiernos\u00a0 infantes parricidas\u00a0-Los chicos del ma\u00edz (F. Kiersch, 1984)- estando a punto de ser sacrificados a un extra\u00f1o ser; o bien ser ata\u00adcados por campesinos monstruosos Esc\u00f3ndete y tiembla (J. Hough, 1987). Sin embargo no es necesario atravesar las fronteras para encontrar inquietantes comunidades como la urbanizaci\u00f3n en las afueras de Madrid descrita en Descanse en piezas (J. R. Larraz, 1987) o ni\u00f1os\u00a0 homicidas\u00a0 co\u00admo en \u00bfQui\u00e9n puede matar a un ni\u00ad\u00f1o? (N.T. Serrador , 1976). Sin embar\u00adgo\u00a0 el\u00a0 no-va-m\u00e1s\u00a0 en\u00a0 cuesti\u00f3n\u00a0 de comunidades ex\u00f3ticas la forman los sociables hombres-lobo de Aullidos (J. Dante, 198 1), siempre dispuestos a incorporarte a la misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n existen ejemplos de inu\u00adsitada violencia \u00bfComo calificar el brutal trato recibido por los protago\u00adnistas de Deliverance (J. Boorman, 1972)? Unos excursionistas varones que descienden por un r\u00edo en las mon\u00adta\u00f1as Ozarks, son asaltados sexual\u00admente por un grupo de despreciables lugare\u00f1os sociof\u00f3bicos, aficionados al franc\u00e9s (no idiom\u00e1tico) y nada recomendables de encontrar en una ducha. Tampoco la Dra. Fossey, bi\u00f3loga espe\u00adcialista en gorilas, tiene mejores rela\u00adciones con los nativos\u00a0 africanos, a \u00a0tenor de los sustos que les da y de los que recibe(\u00bfsusto o muerte?)-Gorilas en la niebla (M . Apted, 1988).<\/p>\n<figure id=\"attachment_7992\" aria-describedby=\"caption-attachment-7992\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-7992\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/comarcas-e1476873453262-300x206.jpg\" alt=\"A veces la realidad supera la ficci\u00f3n.\" width=\"300\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/comarcas-e1476873453262-300x206.jpg 300w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/comarcas-e1476873453262-100x70.jpg 100w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/comarcas-e1476873453262-218x150.jpg 218w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/comarcas-e1476873453262.jpg 696w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/comarcas-e1476873453262-613x420.jpg 613w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7992\" class=\"wp-caption-text\">A veces la realidad supera la ficci\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque parezcan exagerados al\u00adgunos de los ejemplos mencionados, conviene no olvidar la pol\u00e9mica que ha rodeado las innumerables guerras del agua en muchos pueblos de Espa\u00ad\u00f1a, con eternas discusiones por la po\u00adsesi\u00f3n y utilizaci\u00f3n de las aguas de tal o cual fuente o sondeo, o las discusio\u00adnes suscitadas con todo lo relacionado con vertederos y cementerios de sus\u00adtancias peligrosas, entre otros, y que suelen salpicar las noticias de muchos diarios de distribuci\u00f3n regional y has\u00adta nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro ejemplo f\u00edlmico de las rela\u00adciones nada aconsejables entre los ge\u00ad\u00f3logos y los paisanos tiene lugar en Marar\u00eda (A. Betancor, 1998), am\u00adbientada en Lanzarote y en la que a un vulcan\u00f3logo ingl\u00e9s le pierde su afici\u00f3n a ligar con lugare\u00f1as y, sobre todo, de dejar su martillo a mano de cualquier rival despechado; al menos el asesino, todo un respetable m\u00e9dico, tiene la de\u00adlicadeza de arrojar el cad\u00e1ver y sus pertenencias a una fumarola, bello fin para un estudioso de los volcanes. En la Menorca del XVIll bajo domina\u00adci\u00f3n inglesa, un cart\u00f3grafo ingl\u00e9s, John Armstrong, es acuchillado al in\u00adteresar se demasiado por una agraciada isle\u00f1a en la no menos hermosa pel\u00edcu\u00adla El vent de l&#8217;illa (G. Gormeza no, 1987).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vicisitud de estos dos \u00faltimos casos (el ge\u00f3logo y el cart\u00f3grafo) conduce a una reflexi\u00f3n: en ocasiones, cuando la duraci\u00f3n del trabajo de cam\u00adpo se eterniza, el encontrarse demasiado tiempo fuera de casa puede llevar a sufrir una especie de confraternizaci\u00f3n cari\u00f1osa o s\u00edndrome de Estocolmo con los vecinos\/vecinas del lugar. As\u00ed en El ingl\u00e9s que subi\u00f3 una colina pero bajo una monta\u00f1a (C. Monger, 1995) se relatan, en clave de amable come\u00addia, los \u00edmprobos esfuerzos realizados all\u00e1 en 1917 por los habitantes de un pueblecito gal\u00e9s para que en una nue\u00adva cartograf\u00eda, su monta\u00f1a no sea re\u00adducida a una vulgar colina. Para ello se valen de todas las estratagemas, inclu\u00adyendo la seducci\u00f3n de uno de los cart\u00f3grafos ingleses por una moza del lu\u00adgar. Otro ejemplo son las tres pel\u00edculas rodadas sobre la tragedia del Bounty: una tripulaci\u00f3n inglesa arriba a una is\u00adla paradis\u00edaca del Pac\u00edfico en busca del \u00e1rbol del pan, tras varios meses de estan\u00adcia, el inevitable enamoramiento de las nativas se produce y ninguno quiere vol\u00adver a sus casas, estallando el\u00a0 mot\u00edn m\u00e1s famoso del cine Rebeli\u00f3n a bor\u00addo (F. Llo yd, 1935) (L. Milestone, 1962), Mot\u00edn a bordo (R. Donaldson, 1984).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-7998\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/21055500_20131106165551133.jpg-c_215_290_x-f_jpg-q_x-xxyxx-e1476873687218.jpg\" alt=\"21055500_20131106165551133-jpg-c_215_290_x-f_jpg-q_x-xxyxx\" width=\"215\" height=\"290\" \/>Pero si lo descrito anteriormente ocurre en lugares relativamente civili\u00adzados, el riesgo y la sorpresa es mayor en rincones selv\u00e1ticos y olvida\u00ad dos del mundo, en los que se descu\u00adbren mam\u00edferos desconocidos, ancia\u00adnas ruinas y tribus aisladas &#8211; los reales Tasaday descubiertos en 1971 en Fili\u00adpinas o los imaginarios de la segunda\u00a0versi\u00f3n de King Kong (J. Guillermin, 1976).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no todo es romanticismo y belleza en estos encuentros, ya que seg\u00fan los profesionales del cine, es muy f\u00e1cil tropezar con tribus fieras (\u00bfquien no recuerda los temibles ga\u00adboni que se deten\u00edan a los pies de la cuasi inaccesible meseta del Mutia, en todas las pel\u00edculas de Tarz\u00e1n?). Ade\u00adm\u00e1s, los ind\u00edgenas pueden tener cu\u00adriosas costumbres, desde secuestrar ni\u00f1os de ingenieros a comerse directamente a los intrusos La Selva Es\u00ad meralda (J. Boorman, 1985). Otros largometrajes que versan sobre esta especialidad rica, rica de la nouvelle cuisine son las italianas La monta\u00f1a del Dios Can\u00edbal (con una Ursula Andress bocata di cardinale) y Holocausto can\u00edbal (1979)\u00a0una cult-movie del cine de v\u00edsceras y mirones, muy popular en su momento y que fue promocionada como si se tratase de un documental ve\u00f3dico (\u00bfles sue\u00adna?). Y es que el genio humano, \u00fani\u00adco donde los haya, nunca detiene su creatividad en cualquier campo, des\u00adde los nuevos ingredientes en la gas\u00adtronom\u00eda al marketing. Cabe se\u00f1alar en cuanto a canibalismo y antropofa\u00adgia, que a mediados del siglo XX de\u00adsapareci\u00f3 en las monta\u00f1as de Nueva Guinea un antrop\u00f3logo de una acau\u00addalada familia norteamericana \u00bfadivinan qu\u00e9 costumbres tienen los nativos que pretend\u00eda estudiar?<\/p>\n<p><strong>Cuidado: animales sueltos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque cada vez lo parezca me\u00adnos, multitud de animales de todo tipo\u00a0 y condici\u00f3n rodean al ge\u00f3logo en su la\u00adbor campestre. Tal vez no resulta evi\u00addente, pero en muchos casos no se ha valorado convenientemente la peligro\u00adsidad potencial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los invertebrados, aunque peque\u00ad\u00f1os, resultan en ocasiones letales: las ara\u00f1as han sido desenmascaradas en reveladoras pel\u00edculas como Tar\u00e1ntu\u00ad la (J. Cardos, 1977) o Aracnofobia (F. Marshall, 1991); no todas las hor\u00admigas son como las de Bichos o Antz (1999) , algunas casi se comen a Charl\u00ad ton Heston en Cuando ruge la mara\u00adbunta (B.Haskin,1954) , y tampoco debe enga\u00f1ar la popularidad de la abe\u00adja Maya: en El enjambre (I. Allen\u00a01976) gastan una mala leche inusual las amigas de Flip, el saltamontes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los vertebrados no se quedan a la zaga. El oscuro escritor brit\u00e1nico Arthur Machen postulaba en su inquie\u00adtante novela El Terror (1917) la posi\u00adbilidad de que los animales, ante las guerras fratricidas de los humanos, se rebelaran para ser los nuevos reyes de la creaci\u00f3n. Esta idea fue recogida por Hitchcock en su celebrada Los P\u00e1ja\u00adros (1963). Sin embargo, los peligros que pueden acechar en el campo a to\u00addo ge\u00f3logo son m\u00e1s reales y el cine los ha analizado detenidamente. Los cai\u00admanes &#8211; Eaten alive\u00a0\u00a0 (T. \u00a0Hooper,\u00a01970)-, plagas de serpientes de casca\u00adbel y anacondas &#8211; Anaconda (L. Llo\u00ad sa, 1997)- no dejan en muy buen lugar a los reptiles; tambi\u00e9n existen mam\u00edfe\u00adros peligrosos en las campi\u00f1as, bos\u00adques y selvas del mundo: vaquillas, to\u00adros de lidia, osos, jabal\u00edes, tigres y leones devoradores de hombres. Las molestias causadas por estos \u00faltimos son narradas con demasiada meticulo\u00adsidad en Los demonios de la noche (S. Hopkins, 1996), historia de la acci\u00addentada construcci\u00f3n de un trazado fe\u00adrroviario en Africa. En los bosques y montes de Europay Am\u00e9rica el animal f\u00edlmico peligroso por excelencia es el oso; aunque algunos resultan entra\u00f1a\u00adbles &#8211; El oso (J. J. Annaud, 1989), Jacky, el oso del bosque de Tallac o Yogi y su amigo Bubu- otros sin embargo resultan poco recomendables,\u00a0como el aniquilador de turistas de Grizzly (D. Perlmutter, 1976) o el multado por beber agua rica en mercu\u00adrio (merced a una compa\u00f1\u00eda maderera poco ecol\u00f3gica) que ataca a todo quis\u00adque ruidoso en los bosques de Profe\u00adc\u00eda maldita (J. Frankenheimer, 1979). Los jabal\u00edes tienen su sangrienta repre\u00adsentaci\u00f3n gracias a la australiana Ra\u00ad zorback (R. Mulcahy, 1984) en la que un descomunal jabal\u00ed se come a todo aquel que se cruza en su camino o en la m\u00e1s cl\u00e1sica Con \u00e9l lleg\u00f3 el esc\u00e1ndalo (V. Minelli, 1960), en la que Robert Mitchum comprende qu\u00e9 es encontrar\u00adse con un jabal\u00ed herido de muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero de todos los vertebrados, el perro, el eterno amigo del hombre, ha resultado ser el principal peligro de los trabajadores del campo. Es tanta su po\u00adpularidad que las acciones de estos pe\u00adrros mordedores han llegado a las p\u00e1\u00adginas de la Prensa Rosa: el ataque sufrido por el hijo de una conocida pre\u00adsentadora y de un ubicuo Conde. Des\u00adgraciadamente cada vez son m\u00e1s co\u00admunes estos sucesos; la mir\u00edada de razas feroces, aut\u00e9nticos juegos mala\u00adbares gen\u00e9ticos, favorecen el gran n\u00fa\u00admero de incidentes an\u00f3nimos en cam\u00adpos, pueblos y ciudades. A \u00e9stos debe a\u00f1adirse las jaur\u00edas de perros abando\u00adnados, los llamados cimarrones. Un claro ejemplo f\u00edlmico de ello lo supo\u00ad ne el drama de la se\u00f1ora asediada por el perro rabioso de Cojo (L. Teague, 1983), los perros mutados de Man&#8217;s best friend (J. Lafia, 1993)o el perro pose\u00eddo del telefilm El perro del in\u00adfierno (C. Harrington, 1978). En oca\u00adsiones el entrenamiento especializado puede dar origen a aberraciones cani\u00adnas, corno el perro que \u00fanicamente ata\u00adca negros en el \u00faltimo Sam Fuller (Pe\u00ad rro\u00a0\u00a0 Blanco). \u00a0Tras\u00a0 esta \u00a0reflexi\u00f3n<br \/>\n\u00bfqui\u00e9n va a saltar una valla con el loa\u00adble prop\u00f3sito de reconocer un aflora\u00admiento?<\/p>\n<p>Por \u00faltimo recordar que tambi\u00e9n existe fauna desconocida, descubri\u00e9n\u00addose de vez en cuando alg\u00fan mam\u00edfe\u00adro que otro (como recientemente en Vietnam) \u00bfy por qu\u00e9 no atropellar un Pies Grandes en un bosque de Nortea\u00adm\u00e9rica?(Bigfoot y los Henderson; W. Dear, 1987).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La otra fauna salvaje: silvestres sobrevenidos, alien\u00edgenas, asesinos, veteranos del Vietnam, can\u00edbales, mutantes, brujos, sectas y vampiros<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hace muchos a\u00f1os, en una comarca costera de la provincia de Barcelona, un inmigrante del Africa Negra, debido a problemas de sol\u00advencia y a la espera de un juicio, de\u00adcidi\u00f3 irse a vivir a los bosques de una monta\u00f1a pr\u00f3xima. Nadie se apercibi\u00f3 de ello, pero un d\u00eda, sobresaltado, al\u00adguien lo descubri\u00f3, y en poco tiempo el miedo fue sustituido por la curiosidad, llegando a ser una atracci\u00f3n tur\u00edstica de la zona, siendo buscado por los domingueros con sus 4 x 4. Valga esta an\u00e9cdota para ilustrar el presente apartado; es posible encontrar en el deambular por el campo todo tipo de personajes pintorescos que han decidido trasladar su residencia a los bosques.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El personaje paradigm\u00e1tico es Tarz\u00e1n, para unos el ingenuo salvaje y para otros la ejemplificaci\u00f3n del concepto de anglosaj\u00f3n-ser-superior. Creado por Edgar Rice Burroughs (a su vez padre de otros aventureros hu\u00admanos con sede en Marte o Venus), cambi\u00f3 el naturalismo de su primera novela por la pura aventura pulp de las siguientes, llegando Tarz\u00e1n a conocer imperios olvidados, romanos, hombres-leopardo, etc. lnmortaliza\u00addo por multitud de actores, desde el cine mudo a la m\u00e1s actual actualidad, es la eterna sorpresa que cualquier ex\u00adplorador, naturalista o buscador de oro \u00a0puede encontrar \u00a0en la selva -Greystoke (H. Hudson , 198 4), El tesoro de Tarz\u00e1n (R. Thorpe, 1941)\u00ad siendo mejor toparse con \u00e9l, que con cualquier japon\u00e9s que piense que la II Guerra Mundial no ha terminado, o con alg\u00fan marciano de aficiones cine\u00adg\u00e9ticas, siendo Los humanos la especie a disminuir , como ocurre en Depre\u00addador (J. Me Tiernan, 1987).<\/p>\n<figure id=\"attachment_7997\" aria-describedby=\"caption-attachment-7997\" style=\"width: 645px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7997\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Image_030-e1476873825869.jpg\" alt=\"\u00bfQui\u00e9n pasa aqu\u00ed una noche solo?\" width=\"645\" height=\"306\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Image_030-e1476873825869.jpg 645w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Image_030-e1476873825869-300x142.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 645px) 100vw, 645px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7997\" class=\"wp-caption-text\">\u00bfQui\u00e9n pasa aqu\u00ed una noche solo?<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tarz\u00e1n ha sido llevado al cine por norteamericanos, espa\u00f1oles e incluso turcos, siendo adem\u00e1s versionado , co\u00adpiado o atribuy\u00e9ndosele paternidades ignoradas; as\u00ed se pueden encontrar a Bomba, Chanoc , Tarzak, Karz\u00e1n, Thunda, Korak, Tarzana o Zambo entre otros. Sin duda \u00a0con tanto habi\u00adtante selv\u00e1tico, el uso de lianas debe\u00a0estar regulado por sem\u00e1foros y los ele\u00adfantes aparcados en doble fila.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mito de Tarz\u00e1n, el de un huma\u00adno criado por animales salvajes, se ba\u00adsa en hechos reales, como aquel ni\u00f1o encontrado en 1700 en los bosques de Francia y que dio origen a El Ni\u00f1o Salvaje (F. Truffaut, 1970). Otras pe\u00adl\u00edculas que reflejan a estos tarzanes m\u00e1s reales es el Mowgli de El libro de la Selva, relato de R. Kipling llevado dos veces al cine (Z. Korda, 1942; S. Sommers, 1994) y una animada (W. Reitherman, 1967), siendo tambi\u00e9n po\u00adsible toparse con Jodie Foster correte\u00adando por el bosque como sucede en Nell (M. Apted, 1994).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo alg\u00fan paleont\u00f3logo puede tropezar en los Andes con alguien que dice ser descendiente de un experimento alien\u00edgena, como sucede en la gloriosa El Hombre-Puma (A. de Martino, 1980), cumbre del g\u00e9nero de superh\u00e9roes espa\u00f1oles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-7993\" src=\"http:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Fire_in_the_sky_poster-e1476873525781.jpg\" alt=\"fire_in_the_sky_poster\" width=\"298\" height=\"445\" srcset=\"https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Fire_in_the_sky_poster-e1476873525781.jpg 298w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Fire_in_the_sky_poster-e1476873525781-201x300.jpg 201w, https:\/\/www.icog.es\/TyT\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Fire_in_the_sky_poster-e1476873525781-281x420.jpg 281w\" sizes=\"auto, (max-width: 298px) 100vw, 298px\" \/>Aunque uno puede encontrar en el campo la experta ayuda de alg\u00fan ama\u00adble lugare\u00f1o (Cocodrilo Dundee, 1986) tambi\u00e9n puede emboscarse otro tipo de personas, algo m\u00e1s violentas, como el asesino compulsivo de Malas Tierras (T. Malick, 1973), o el inevi\u00adtable Rambo, que en Acorralado (T. Kotcheff, 1982) da una clase magistral (\u00a1sintiendo las piernas!) de c\u00f3mo so\u00adbrevivir en un bosque, aunque mejor es no estar cartografiando por las inme\u00addiaciones. Sin embargo de nuevo la re\u00adalidad vuelve a superar a la ficci\u00f3n, ya que recientemente fue detenido en Ga\u00adlicia un sujeto que compart\u00eda el mismo alias que Stallone debido a su afici\u00f3n a ocultarse en el monte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El\u00a0 summum\u00a0 de personalidades\u00a0algo complejas es descrito en la re\u00adciente Ravenous (A. Bird, 1999), don\u00adde un extra\u00f1o personaje encarnado por Robert Carlyle -le recuerdan en Full Monty (P. Cattaneo, 1998)?- transforma a todo un destacamento del ej\u00e9rcito norteamericano en los Apala\u00adches en un magn\u00edfico recetario, que adereza con verduras, algo de licor y una pizca de sal. Como el lobo de Caperucita. Si uno deambula por las Highlands escocesas corre el riesgo de ser mordido (o algo mucho peor) por un hombre-lobo asiduo a los pubs. Un hombre-lobo americano en\u00a0 Londres (J.\u00a0 Landis,\u00a0 1981).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfParece exagerado? Pues no. A principios de siglo, en la Galicia ru\u00ad ral, un buhonero llamado Benito Fre\u00edre, sufr\u00eda de doble personalidad, ad\u00adquiriendo la de un hombre-lobo men\u00adtal y asesinando a cuantos pillaba, hasta que fue capturado. Estos hechos fueron llevados al cine por P. Olea en El bosque del lobo (1970), magistral pel\u00edcula en la que brillaba el nunca\u00ad bien valorado Jose Luis L\u00f3pez Vaz\u00adquez, como el temible buhonero. Tambi\u00e9n es conveniente recordar que un tr\u00e1gico accidente a\u00e9reo en Los An\u00addes llev\u00f3 a un equipo de deportistas chilenos a alimentarse de sus amigos muertos para sobrevivir-\u00a1Viven! (F. Marshall, 1993).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El progreso, al que tanto ayuda la Geolog\u00eda, en ocasiones tambi\u00e9n juega malas pasadas a los profesionales del ramo en el trabajo de campo. Seg\u00fan el cine existe cierta probabilidad de to\u00adparse con&#8230;imutantes! \u00bfNo deber\u00eda ello ser considerado a la hora de las gratifi\u00adcaciones? A este colectivo\u00a0 pertenece esa familia at\u00f3mica bautizados con nombres de la mitolog\u00eda griega y ro mana (aunque su belleza no va pareja)\u00a0 y que gustan de aterrorizar, asesinar y devorar a excursionistas que se adentran en sus dominios; son los protago\u00adnistas de Las Colinas tienen ojos (W. Craven, 1977) y de su inevitable se\u00adcuela (1985).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro peligroso segmento pobla\u00adcional lo supone el sector espiritual: sectas, brujas y dem\u00e1s allegados. Unos campistas son testigos de sacrificios humanos a cargo de una secta, pero son descubiertos y perseguidos, en Race with tbe devil (J. Starrett, 1975). Sin embargo la pel\u00edcula m\u00e1s re\u00adciente y que mejor muestra esta situa\u00adci\u00f3n es la ya mencionada The Blair Witch project; la ominosa presencia de algo, m\u00e1s que de alguien, conforme transcurre la historia, causa el deses\u00adpero y fatal fin de los protagonistas. La versi\u00f3n nacional la constituye 99.9 (A. Villalonga,1997), donde se mues\u00adtra que a alguna se\u00f1ora madura de pueblos de piedra y teja no les basta con enga\u00f1ar a los forasteros con la fa\u00adbada enlatada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pel\u00edculas de psic\u00f3patas y alienados han creado su propio subg\u00e9nero, que habitualmente se desarrolla en ciudades o residencias plagadas de es\u00adtudiantes, bot\u00f3n de muestra es Scream (W. Craven, 1996). No obstante tambi\u00e9n tienen su rinconcito en los bos\u00adques del planeta. Prueba de ello es la mimosa madre de Jason (y es que ma\u00addre s\u00f3lo hay una, por suerte en este caso), protagonista de Viernes 13 (S. Cunningham, 1980), as\u00ed como su animoso hijo que la releva en las restantes secuelas (y van 8). Su quehacer coti\u00addiano es exterminar, de manera imagi\u00adnativa, a campistas jovenzuelos y fo\u00adgosos. Ello deber\u00eda llevar a los estu\u00addiantes de geolog\u00eda a ser precavidos y valorar convenientemente la posibili\u00addad de alojarse en campamentos de ve\u00adrano con unos precios extra\u00f1amente bajos, sobre todo si se encuentran jun\u00adto a Cristal Lake.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley de Murphy puede llevar a cualquier ge\u00f3logo a topar con delin\u00adcuentes, desde el gracioso ladr\u00f3n de El bosque animado (J.L. Cuerda, 1989) a criminales en fuga, como le sucede a una Meryl Streep deportista de riesgo y a su familia en crisis en The river wild (C. Hanson, 1994).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por \u00faltimo cabe recordar que ni siquiera tras un duro d\u00eda de trabajo uno no puede distraerse tomando una copa en cualquier local o bar de carretera. Puede acabar siendo pasto de vampiros como Abierto hasta el amanecer (R. Rodr\u00edguez, 1996) o en Los Viajeros de la Noche (K. Bigelow, 1987), sien\u00addo estos locales los lugares preferidos para el avituallamiento de tan noct\u00e1m\u00adbulos seres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lo que faltaba: abducciones variadas o c\u00f3mo aparecer en expediente-X<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de los peligros terrenos y ultraterrenos, los ge\u00f3logos deben\u00a0 asu\u00admir la posibilidad de encuentros en la tercera fase, esto es, de abducciones alien\u00edgenas. Demasiado tiempo por lu\u00adgares poco habitados, carreteras poco transitadas o en extensos bosques. Los entra\u00f1ables programas del\u00a0 Dr. Jim\u00e9\u00adnez del Oso o las novelas pseudo-pe\u00adriod\u00edsticas de\u00a0 J .J. Ben\u00edtez pueden dar fe de estos fen\u00f3menos, como el que que ocurri\u00f3 realmente a Travis Walton en 1975, trabajador forestal que fue rap\u00adtado por un OVNI en el bosque; la pe\u00adl\u00edcula que dramatiza estos\u00a0 hechos -Fi\u00adre in the sky (R. Lieberman,1993)\u00ad am\u00e9n de una interesante recreaci\u00f3n del interior del OVNI basada en las decla\u00adraciones del afectado,\u00a0 tiene\u00a0 la\u00a0 virtud de alejarse de las pel\u00edculas al uso, bar\u00adniz\u00e1ndo la con un ligero toque realista, creando un nuevo g\u00e9nero: neorrealis\u00admo marcianil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La inquietante conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras una desenfadada lectura de lo expuesto, conviene realizar una nece\u00adsaria y serena reflexi\u00f3n: el colectivo de los ge\u00f3logos (y similares) forma parte de ese privilegiado y poco numeroso grupo de profesiones con riesgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque no es habitual (por el mo\u00admento) ser abducido o atacado por can\u00ed\u00adbales mutantes o psic\u00f3patas con motosie\u00adrra y tampoco se corren los riesgos de corresponsales de guerra, soldados profe\u00adsionales o alg\u00fan que otro conductor de autob\u00fas urbano, sin duda la mayor\u00eda ha pasado por alguna situaci\u00f3n desagrable, como ser tratado con desconfianza, co\u00adrrer delante de un perro, lidiar con paisa\u00adnos furibundos, ser retenido en las de\u00ad pendencias de alg\u00fan Ayuntamiento o desarrollar\u00a0su trabajo bajo protecci\u00f3n po\u00adlicial en lugares poco recomendables; to\u00addo ante el desconocimiento y la ignoran\u00adcia dela sociedad a la que se sirve.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, frente a los antecedentes expuestos,debe se\u00f1alarse que e spreferible no dar p\u00e1bulo a los sedientos guionistas ci\u00adnematogr\u00e1ficos, ya que no debe resultar plato de buen gusto acceder al ef\u00edmero\u00a0es\u00adtrellato por ser protagonista involuntario de alguna pel\u00edcula o telefilm de sobremesa que incluya la dichosa frase basado en he\u00adchos reales. Aunque, desgraciadamente, eso no depende del ge\u00f3logo.<\/p>\n<p>Tras lo visto &#8230;tengan cuidado ah\u00ed fuera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las 10 pel\u00edculas que todo ge\u00f3logo no deber\u00eda ver antes de salir al campo<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>El Proyecto de la Bruja de Blair: Si la ves no sales del coche.<\/li>\n<li>La matanza de Texas: No te tomas otro\u00a0 bocadillo de chorizo de pueblo.<\/li>\n<li>Bah\u00eda negra: Cuidad\u00edn, cuida\u00add\u00edn en los pueblos.<\/li>\n<li>Deliverance: Es obvio.<\/li>\n<li>Ravenous: sobre todo si vas a entrar en alguna cueva perdida.<\/li>\n<li>Grizzly: no todos los animali\u00adtos son tiernos.<\/li>\n<li>Viernes 13: no haces los cam\u00adpamentos de la carrera.<\/li>\n<li>Marar\u00eda: no dejas que te acompa\u00f1e\u00a0 un simp\u00e1tico paisano.<\/li>\n<li>Los sin nombre: no vuelves a entrar m\u00e1s en un edificio abandonado.<\/li>\n<li>Fire in the sky: adem\u00e1s de mal pagado, te abducen los marcianos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ge\u00f3logo desarrolla gran parte de su labor profesional en el medio natural, conocido por\u00a0 todos como el campo. 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