El que no sale en la foto no existe

2
683

Nº 40 SEGUNDO SEMESTRE – 2011 | En un mundo tan mediático como el actual, aquel que no sale en la foto no existe. Es una realidad, aunque no nos guste. Sólo parece tener valor aquello que recoge la prensa, para bien o para mal. Eso no quiere decir que las cosas que se hacen bien no tengan que destacarse y darse a conocer al público a través de los medios.

Siguiendo esa línea argumental, el Ilustre Colegio de Geólogos (ICOG) contrató desde hace dos años a Europa Press Comunicación para que fuera su Gabinete de Prensa. Desde ese momento, la presencia de noticias del ICOG ha aumentado considerablemente. Es habitual que muchos políticos o autoridades institucionales nos comenten que “los geólogos estáis en todas partes”. Eso es señal de que nos hacemos muy visibles, una obligación institucional que tenemos que realizar.

Nosotros no ponemos los terremotos ni los volcanes, lo único que hacemos es transmitir a la población lo que son los riesgos y cómo habría que gestionarlos, porque sobre eso también habría mucho que hablar.

Durante el año 2011, el ICOG ha conseguido 1.973 impactos en prensa escrita, radio y televisión, relacionados principalmente con los terremotos de Japón y Lorca y con la erupción volcánica submarina de El Hierro. Es momento de mencionar el desastre del terremoto de Lorca, en el que se puso de manifiesto la dudosa calidad de la edificación del lugar y la falta de planificación urbanística: el hospital principal de la ciudad estaba encima de la falla. Igualmente quedó en entredicho la Norma Sismorresistente y la necesidad de su revisión ante aceleraciones sísmicas no previstas en la zona. Los geólogos tenemos mucho que decir sobre las condiciones geológicas y estructurales de la región murciana, a pesar de que alguien no lo entienda. No somos culpables de la ignorancia de una parte de la población.

De la erupción submarina en la isla de El Hierro, qué quieren que digamos. La gestión de la crisis ha dejado algunas dudas sobre cómo se ha realizado. Reconocemos que no es fácil coordinar una gestión de este tipo, sobre todo si la erupción es submarina y es la primera que se produce en Canarias en tiempos históricos. Pero de ahí a organizar el pequeño caos con desalojos de la población, en ocasiones tal vez inconvenientes, y tener que presenciar el espectáculo público de descalificaciones entre algunos científicos, hay mucho que reflexionar. No hay que pasar por alto las condiciones constructivas y de seguridad que han quedado al descubierto en el famoso túnel de Los Roquillos, que une la capital Valverde con Frontera, evitando la carretera de la cumbre que, además de peligrosa (hay trincheras muy elevadas con peligro de desprendimientos), prolonga el viaje en media hora. La sismicidad en la zona de El Golfo, que llegó hasta magnitudes superiores a 4.0, reveló la vulnerabilidad del túnel, que tuvo que cerrarse al tráfico algunos días. Las claves del túnel se desprendieron en parte e hicieron su aparición las grietas en las paredes. Por si esto era poco, los desprendimientos de la enorme pared rocosa a la salida de la boca sur generaron un ambiente de peligrosidad que se sumó a la potencial erupción que estaba en ciernes en el mar de Las Calmas. Todo un despropósito. Siempre nos encontramos con lo mismo: problemas en la edificación o en las infraestructuras. Habría que revisar muchos aspectos de nuestra cultura constructiva y, sobre todo, de los procesos de control de calidad. El nuevo Gobierno, que ha creado bastantes esperanzas en la gestión futura del país, necesita conocer estas cosas que, periódicamente, crean una gran alarma social pero que pasan por temas secundarios. Parece que sólo cuenta llegar al déficit cero, pero, me pregunto, ¿qué haremos cuando hayamos alcanzado el famoso déficit cero y nos encontremos con 6 millones de parados? ¿Qué política va a rescatar a los miles de titulados superiores que se están marchando porque aquí no hay nadie que haga políticas de empleo? Toda una generación bien formada que se pierde para el desarrollo de España. Antes se marchaban los cerebros, ahora se van también los currantes.

Por último, hay que destacar el fallecimiento de un gran hombre, Isaac Díaz Pardo, un gran hombre cuyo obituario glosa en este número de la revista nuestro colegiado Juan Ramón Vidal Romaní. Díaz Pardo fue un intelectual galleguista que entendió, mejor que muchos políticos, la importancia de la geología en la sociedad actual, principalmente en Galicia, su feudo natal y empresarial. Gracias a él, no se desmanteló el Instituto Xeológico de Laxe en el año 1978, cuando falleció el hijo de Parga Pondal. Alojó el Instituto en la nueva Fábrica de Cerámica de Sargadelos (O Castro), en el municipio de Sada. Por esa labor permanente de apoyo a la geología, el ICOG le distinguió como miembro de honor del Colegio. Muchos Díaz Pardo necesita la geología española.

Artículo anteriorOportunidades de negocio para el geólogo en Australia
Artículo siguienteCondenados a emigrar
Licenciado en CC Geologicas (UCM). Especialidad Petrología ígnea. Profesor contratado durante 9 años por la Facultad de CC Geologicas para impartir clases prácticas de Petrología ígnea y metamórfica. Trabajó con el equipo del profesor Fuster en proyectos de investigación del CSIC en la vulcanologia de Canarias (en Fuerteventura), desde el año 1975 hasta 1981. Director Gerente de la compañía consultora de geología y medio ambiente GEOPRIN S.A. Durante su mandato se realizó el 80% de la cartografía del Plan Magna de las islas Canarias. Personalmente firmó 54 hojas a escala 1:50.000, por lo que el IGME le distinguió por ser el geólogo español que más hojas MAGNA (2ª serie) había firmado. En 1995-97, realizo un estudio del volcanismo de la provincia de Ciudad Real, para su protección medioambiental (JCCM). Fue el asesor vulcanológico del proyecto del Sondeo surgente de Granatula de Calatrava, realizado por EPTISA. Ha dado cursos de Riesgo volcánico en la Universidad de El Salvador Coautor de los capítulos sobre “La peligrosidad volcánica” y sobre “Medidas estructurales y no estructurales ante el riesgo volcánico” del libro Riesgos naturales. Una perspectiva global. Entre el 2006 y el 2014 realizó las guías geológicas de los cuatro Parques Nacionales canarios (Teide, Timanfaya, Taburiente y Garajonay). Ha sido vicepresidente del ICOG desde 1996 hasta 2014. Miembro de la Junta de Gobierno de la ONG Geólogos del Mundo. Vocal de la Sociedad Española de Historia de Las Ciencias y Técnicas (SEHCYT) y miembro del Comité editorial de su revista LLul . Consejero del Consejo Nacional de Bosques. Presidente de las Tertulias del Geoforo (ICOG) hasta el año 2015 y editor de las publicaciones del ICOG (desde 2003 a 2015 director de la revista Tierra & Tecnología).